Julián Álvarez ha demostrado que ama el FC Barcelona, más que algunos jugadores de la plantilla que prefieren no jugar para estar bien en su selección. Gracias Julián
Jesús amó a los borrachos, a las prostitutas, a traidores, a asesinos y a enemigos, pero tú crees que no puedes juntarte con alguien que bebe alcohol pq no está a tu “nivel”, juzgas a los demás por sus gustos y sus prioridades.
Eso no es amar a Jesús, es amar las apariencias.
Increíble como los argentinos pasaron 4 años defendiendo su mundial y a la mínima que pierden empiezan a decir que este estaba arreglado para España, decepción total 🥀