Observo y veo el sufrimiento en las personas cuando no aceptan la cruel realidad, la libertad no es un ideal, es el derecho de cada ser humano. Sin embargo, las personas no pueden ser libres totales mientras sus mentes estén atrapadas en las garras del pasado, no merece la pena.
Me llena tanto cuando veo a las personas felices, pero felices de verdad, y no por cosas materiales y superficiales. La mente humana está condicionada por la sociedad, cómo un virus. Solo al liberarnos de estos condicionamientos podemos percibir la realidad cómo es, feliz.
El amor no es una emoción pasajera ni una posesión. Es la comprensión profunda de que no hay comparación en él, solo hay unidad en la diversidad de la vida, se tiene amor o no se tiene, ahí está la diferencia en las personas, ser consciente del sentimiento y compartirlo.
Aisha (compañera gatuna) me ama, porqué sabe qué la amo. Siente mi tranquilidad, cómo la trato en cada momento, y me lo devuelve cómo mejor puede, siempre a mí lado, encima mío, roces, cariños gatunos, que puros son. Amo la existencia, consciente de mi ignorancia universal.
Fumando, mirando las estrellas, simplemente existiendo, que maravilla. Sé que actuando con pureza y amor en cada momento, estoy participando en algo más grande que yo mismo, contribuyendo a un mundo donde la intención sincera se convierte en realidad tangible.
He pasado toda la vida rodeado de personas con odio, que faltan al respeto, sumidos en falsedad y ego. Me han intentado matar, pisotear, destrozar de infinidad de formas, y nunca he sentido abrumacion por ello, porqué se lo que merezco, ellos se marchitan, mi energía canaliza.
La búsqueda constante de respuestas no es, en realidad, un obstáculo para comprender la verdad que ya está presente en el simple acto de observar sin juzgar, nadie es más que nadie, todo y todos tienen su papel en esta existencia, soy feliz de comprender y seguir aprendiendo.
Se lo que soy, siento calma, no necesito nada, por ello me he pasado la vida dando a quién creía que necesitaba. Vivo, y viviré sin miedo a dejar este cuerpo, sin miedo a que se me acabe el tiempo. Mi felicidad consiste en amar quién soy, y en no desear nada, consigo todo.
No sé, no tengo prisa de nada, todo está bien, estoy en paz. Cuando he tenido prisa de hacer algo siempre se complica o sale mal. Cuando he hecho las cosas tranquilamente con seguridad, por arte de magia se han creado. Desde lo más superficial que es el dinero, hasta la esencia.
Me gusta la calma nocturna, soy energía creando pensamientos, del cual esos pensamientos los llamamos "yo", materializando la grandeza de la energía universal en una individualidad para darle un sentido. Sé que yo no soy yo, he tomado prestado este cuerpo para sentir y pensar.
Comprendo la vida mejor en el silencio de la mente, aceptando la simplicidad de lo que es. Cuando analizo a mí alrededor y veo a la gente interpretando cosas que quieren ser, interpretando desde el ego, aparentando... No puedo evitar sentir rechazo a lo social, no me interesa.
Dejo de buscar seguridad en ideas fijas, descubro que el pensamiento es limitado, incapaz d capturar la vastedad del pasado, presente y futuro, donde la vida se revela en su totalidad indivisible, el tiempo es movimiento, el movimiento son resultados matemáticos d acontecimientos
La comprensión real de la vida surge cuando dejo de resistir el movimiento natural del ser... Entonces, la mente se aquieta y la realidad se manifiesta en la simplicidad de lo que es, el todo y el nada es lo mismo, nada muerte, todo vive, todo siempre fue lo mismo.