@anibaljpg@uni_tue En resumen, lo importante es vigilar y regular. Ahí está la desconfianza, en quien lo va a hacer. Si son entes del gobierno seguimos corriendo riesgos de omisiones por ideologías... o por intereses. Los reguladores aquí tienen mala fama, y esto es un tema muy serio.
@madrinan_luis Estoy de acuerdo con explorar nuevas técnicas, pero siempre la preocupación es quien va a supervisar. Colombia es país de regulaciones, pero si quien las haga cumplir. Y si quien las hace cumplir son entes gubernamentales, se corre riesgo de omisión por ideología.
Siento desconsuelo al iniciar otra semana de dos campañas basadas en meter miedo sobre el otro, descalificar a quienes piensan diferente, tirar propuestas insensatas y usar el chantaje moral para intentar convencer a los escépticos.
Espriella, como el duro del salón, gritando y braveando; prometiendo cárcel para Petro y dejando en su VP toda la carga de la compostura, la moderación y la dignidad del cargo de jefe de estado. ADLE basa su campaña en la búsqueda de una revancha, de satanizar al que sea de izquierda, de defender una ‘patria’ donde solo caben la mitad de sus compatriotas.
Al final, el programa de ADLE es acabar con el petrismo. El ‘milagro’ está basado en el deseo de aplastar al otro y calcar fórmulas de dudoso origen.
Cepeda intenta enviar mensajes de sensatez y concertación que luego se ven opacados por su jefe Petro o por sus salidas en falso en el micrófono o en redes.
Sí, lo de ‘por qué no se van’ es un error y un mal mensaje. Eso está bien en una arenga de manifestantes universitarios o en una borrachera con amigos, no lo está en un aspirante a Jefe de Estado de un país con largo historial de violencia política.
Es muy diciente que la campaña de los seguidores de Cepeda se base en meter miedo sobre ADLE. Nadie dice “necesitamos continuar los logros de Petro en materia de energía o seguridad” o “hay que profundizar la exitosa gestión de Petro en salud, educación, ciencia, etc.” o “definitivamente necesitamos mantener en el poder a un gobierno respetuoso de las mujeres y las instituciones”; el único argumento es derrotar a un supuesto fascismo. Fascismo que ven en todo el que opina diferente, en todo el que se niega a aplaudir las derivas autoritarias, violentas y psicóticas del líder supremo; un supuesto fascismo que han usado tanto como excusa que ya no dice nada.
Tenemos que exigirle más a los candidatos. Lo que se juega no es el futuro de un partido político sino de una Nación llena de problemas que no se resuelven con eslóganes, de potenciales que se desperdician por inacción y de gente que piensa diferente pero está dispuesta a construir colectivamente.
A trabajar.
@JaimeRomeroL Yo creo que si, no sin antes llamar a las calles y tratar de incendiar el país. Creo que en secreto estará feliz de ser oposición de nuevo, ese es su ecosistema natural.
@_floresdefuego Es que el problema es que el movimiento que ahora representa la izquierda tuvo la oportunidad de cumplir su palabra de gobernar moderado y se radicalizó. Entonces, disculpen por no creer. Que Cepeda está pagando por Petro? Si, creo que si, Es injusto? Si. Pero tuvieron su chance