Ayer nadie se acordó de Lucio Dupuy. Yo nunca voy a olvidar que lo llevaban lastimado y fracturado a las marchas. Ninguna lo miró. Ninguna pidió por él. Las del pañuelo verde pedían muerte al macho y lo mataron. A Lucio lo mató el feminismo y la ideología de género.
Para sorpresa de nadie, en la marcha feminista apareció Silvia Almazán, la sindicalista kuka dueña de la casa del triple crimen de Florencio Varela; el de al lado de ella es Kicillof. Ah, pero la marcha no fue política ✌️