Ordené mi armario de ropa usada hoy, doné 15 prendas que no uso. Ahorré espacio y ayudé a los demás. Un paso pequeo para ordenar, un gran paso para el planeta!,
Otra noche quedándome en la oficina, el café ya me conoce por nombre y las ventanas siguen mostrando la misma ciudad callada — el ritmo de la semana empieza a acostumbrarme.