Escuchar puntos de vista, analizar opiniones, conocer otras ideas es bueno; pero la decisión de lo que hago con mi vida, mi ruta, mis metas, mis sueños, mis creencias, solo me corresponde decidir a mí.
En un mundo que te pide que compitas y produzcas a un ritmo enfermante, hay gente que no te perdona que te tomes tiempo para hacer absolutamente NADA. Eso que vos ves como una pérdida, para mí es una inversión. Recordá esto: la leona para ser leona, se duerme tremendas siestas.
La verdadera empatía no es que le digas a la otra persona que harías vos en su lugar o como te sentirías si te pasara lo mismo. Es que intentes escuchar y comprender cómo se siente aunque no coincida con tus sentimientos ni con cómo reaccionarías. Se trata del otro, no de vos.
Cuando alguien es para vos, no te estás preguntando constantemente si realmente es para vos. La persona indicada te da claridad. Ni dudas ni incertidumbre permanente; confianza, seguridad y claridad.
Gente a la que podés decirle que no querés algo con total libertad, porque no se va a ofender ni te va a presionar, porque te va a entender y no te va a exigir mil explicaciones. Gente con la que sentís paz, no ansiedad. Gente que es un lugar seguro.
"Usted me confunde. A veces siento que me quieres y a veces siento que no. Un día somos inseparables y al otro me tratas como extraño y no sé cómo lo haces porque yo estoy queriéndote siempre".
•Mario Benedetti