EN 7 DIAS MAS SE VOTA EL CAMBIO DE EDAD DE JUBILACION A 75 AÑOS LOS HOMBRES Y 65 AÑOS LAS MUJERES Y NINGUN CANAL
DICE NADA..
COMPARTAMOSLO PARA DETENER ESTE NUEVO ABUSO AL PUEBLO DE CHILE.
Que triste para un fascista libertario o republicano no poder disfrutar de Los Prisioneros, Los Tres, Los Bunkers, de los documentales de Patricio Guzmán, del cine de Raúl Ruiz, de las canciones de Violeta Parra, de Víctor Jara, de Intillimani, Quilapayun , Los Jaivas, de la pintura de Roberto Matta, de Nemesio Antúnez, de Roser Bru, de Neruda, de Bolaños, de Rivera Letelier y un gran Etc.
Todo el imaginario cultural al que puede aspirar es extranjero e incluso ese tampoco tiene nada que ver con su degenerada y bizarra forma de ver la vida.
Y si lo hacen son unos hipócritas de mierda.
¿ Es que de verdad no existe ningún funcionario de gobierno decente ?
Ahora es un seremi de bienes nacionales de Atacama hace el ridículo en RRSS.
Díganle que parece más CNI que SEREMI.
Según este cura, el #11DeSeptiembre se libró una guerra entre "los ejércitos de dios y los ejércitos del diablo". Esta gente está loca y podrida por dentro.
Tener o administrar bots no constituye por sí solo un delito en Chile. El problema comienza cuando esas redes se usan para cometer conductas ya tipificadas —acceso ilícito, falsificación o fraude informático— o para vulnerar otras normas. La Ley 21.459 sanciona esas conductas, pero hoy no existe un delito específico por simular apoyo político mediante cuentas falsas o automatizadas.
Ese vacío es precisamente el que @Jaime_Bassa propone cerrar: su proyecto busca castigar a quien financie, organice, administre o contrate granjas de bots para fabricar opinión pública o intervenir artificialmente en elecciones y plebiscitos, con penas de hasta 5 años.
@ServelChile reconoce que la desinformación digital ya amenaza la integridad electoral, pero su estrategia actual es principalmente preventiva.
@Camara_cl y @Senado_Chile deben resolver este vacío. Automatizar publicaciones puede ser legítimo; fabricar apoyo ciudadano ocultando identidades para manipular elecciones es otra cosa. Y si detrás existen pagos, consultoras o financiamiento político, @FiscaliadeChile y @ServelChile deben seguir también la ruta del dinero.
Y pensar que Kast quiere liberar a condenados por torturas y crímenes de la dictadura, mientras Patricia Maldonado puede decir tranquilamente en TV abierta que su collar favorito es un corvo.
Esta es la “derecha democrática”: impunidad, cinismo y apología.
La memoria no se apaga…
La mayoría éramos periodistas. Nos reunimos, como cada año, para homenajear a José Carrasco Tapia, nuestro querido Pepone. Estaban sus familiares, quienes fueron sus compañeros de trabajo y de estudios, y también dos de nosotros que compartimos con él el encierro en Tres y Cuatro Álamos.
Hubo palabras, flores y velas encendidas junto al muro del Parque del Recuerdo.
Y pensé que ayer, 11 de septiembre, Chile entero se había convertido precisamente en eso: en un largo y angosto parque de los recuerdos.
Recuerdos de penas y luchas, de muertes y desapariciones, de miedos, pesadillas y horrores. Un parque cargado de malos recuerdos. Pero también, como entonces, habitado por la esperanza, los sueños, el futuro y esa memoria que se empeña en sobrevivir.
Así fue también en el Mausoleo de Salvador Allende. Hubo palabras del Presidente Gabriel Boric y de Isabel Allende, pero también hablaron jóvenes de los partidos de oposición. Jóvenes nacidos en democracia y dispuestos a defenderla. Jóvenes que se niegan al olvido.
El sonido de una gaita acompañó las flores que allí quedaron.
Más tarde, después de una larga espera, hubo flores en Morandé 80, aquel lugar donde a muchos se les vio por última vez hace 53 años.
Frente al monumento a Salvador Allende volvieron a escucharse sus proféticas últimas palabras. Cientos de hombres y mujeres libres cantaron, aplaudieron y escucharon discursos que llamaban a la unidad.
Democracia siempre, decía la consigna.
Mientras tanto, el actual Presidente, que ha querido olvidar la historia, viajó a Valdivia para no escucharla. Tal vez todavía no comprende que hay heridas de la memoria que nunca terminan de cicatrizar.
Una joven democratacristiana recordó algo sencillo y profundo: perder la memoria es una enfermedad, una terrible enfermedad. Luego nos invitó a recordar a un ser querido, a alguien que ya no está.
Hice el ejercicio.
Recordé a mi mamá. Recordé a mi hermano menor.
La risa siempre ha sido mi mejor defensa. Esta vez no resultó.
Y como quedé indefenso, comenzaron a llegar otros.
Llegaron Alejandro Parada, Joel Huaiquiñir, Newton Morales, el Loro Matías y el Peluca, que estuvieron conmigo en Londres 38 y nunca más aparecieron.
También llegaron al jardín de mi memoria Arturo Barría, Stalin Aguilera y Teobaldo Tello, compañeros de Cuatro Álamos que tampoco están.
Por un momento estuvieron todos allí.
Después vinieron canciones de antaño, de esas que ayudan a ordenar los recuerdos y a calmar las emociones.
Comenzó a caer la noche y llegó la hora de partir con mi señora al Estadio Nacional.
Éramos miles.
Frente al olvido oficial, la gente respondió con presencia.
Estaban el escenario, la música, los vendedores de siempre, las comidas, los anticuchos. Y allí estaba también el “Pilucho”, esta vez más acompañado que nunca.
Adentro, las filas parecían interminables. Todos querían llegar hasta la escotilla, símbolo de lo que ocurrió en ese lugar.
Éramos miles.
Pero la belleza de aquella escena no estaba solamente en la cantidad. Estaba, sobre todo, en las edades.
Había muchachas muy jóvenes que abrían enormes sus ojos de largas pestañas para mirar y tratar de comprender. Muchachos de polera que desafiaban el frío. Familias enteras. Viejos sobrevivientes. Jóvenes que habían nacido muchos años después de todo aquello.
Y había velas.
Velas por todas partes.
Miles y miles de pequeñas luces.
Unos se quemaban los dedos tratando de encender una nueva.
Velas por las mujeres que ya no están. Por los jóvenes que fueron detenidos y nunca regresaron. Por los degollados. Por los quemados vivos. Por quienes fueron lanzados al mar. Por los torturados.
Velas por las presas y los presos.
Por los expulsados, los exonerados y los exiliados.
Velas por sus familias y amistades. Por quienes los conocieron y por quienes, sin haberlos conocido, hicieron suya su historia.
Velas por las que todavía buscan.
Por los que todavía esperan. 👇🏼
Que vuelva a dar vergüenza ser pinochetista.
En memoria de Sebastián Acevedo un obrero el cual dio su vida para exigir respuesta por el paradero de dos de sus hijos detenidos en la dictadura.
Este nariz de enchufe es Romer Rubio, está apitutado en el segundo piso de La Moneda por cerca de tres palos.
Es un activista político de Venequia y ahora sabe la interna del actual Ejecutivo, es gravísimo.
Indignante es poco.