Crimea está perdiendo turistas debido a las acciones bélicas y a la crisis del combustible. Las cancelaciones de reservas en Sebastopol ascienden al 79 %.
Los hoteles de Crimea han empezado a atraer a los huéspedes prometiéndoles gasolina gratis.
En el SPIEF 2026, Konstantin Malofeev presentó un escenario «favorable» para Rusia donde figura explícitamente la desintegración de la Unión Europea.
Resulta difícil no preguntarse por qué tantas de las organizaciones, medios y políticos promovidos durante años por las redes de Malofeev y Dugin comparten exactamente el mismo objetivo: debilitar Bruselas, enfrentar a los europeos entre sí y cuestionar el proyecto común europeo.
@vox_es encaja en esa lógica. Y @hermanntertsch lleva años repitiendo exactamente ese marco.
Cuando el Kremlin dice que quiere romper la UE, conviene mirar quién en Europa trabaja, consciente o inconscientemente, en la misma dirección.
A pesar de las sanciones de la Unión Europea contra RT, una red de organizaciones vinculadas al Kremlin proyectará una película de RT el próximo 11 de junio en Pamplona, en el Espacio Creativo Ana Pagola, un espacio financiado con dinero público europeo.
¿Existe algún tipo de control sobre el cumplimiento de las sanciones o solo están sobre el papel?
En un campamento infantil cerca de Nizhni Taguil se ha inaugurado un monumento a Félix Dzerzhinski, fundador de la Cheka y uno de los principales arquitectos del terror soviético.
Después de leer este artículo, entenderán por qué hemos impulsado una petición para que al metropolitano Mark no se le conceda un visado para Francia.
https://t.co/TJKauFv823
Nosotros, las asociaciones @Rus_Lib (Francia), Rusos Libres (España) y Mir Vsem / Peace Unto All (Friede Allen e.V.) (Alemania), expresamos nuestra profunda preocupación por el nombramiento del metropolitano Mark (Golovkov) para el servicio eclesiástico en Francia.
De acuerdo con la decisión del Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Rusa del 12 de marzo de 2026, el metropolitano Mark fue designado jefe del Exarcado Patriarcal de Europa Occidental, que agrupa diócesis y parroquias del Patriarcado de Moscú en Andorra, Bélgica, Reino Unido, Irlanda, España, Italia, Liechtenstein, Luxemburgo, Mónaco, Países Bajos, Portugal, Francia, Suiza y Gibraltar.
Este nombramiento nos provoca no solo indignación moral, sino también una seria preocupación pública.
Mientras permanecía en Rusia, el metropolitano Mark manifestó en repetidas ocasiones su apoyo público a la guerra desatada por la Federación Rusa contra Ucrania. Está documentado que participó en ceremonias de bendición de material militar antes de su envío al frente. En particular, al bendecir armamento destinado a operaciones militares, el metropolitano Mark declaró:
«Hoy hemos celebrado la Divina Liturgia, hemos rezado de rodillas por nuestras fuerzas armadas y finalmente hemos bendecido el equipo reunido y preparado para nuestros soldados… La Iglesia está siempre allí donde está el pueblo, donde se necesita apoyo y donde es importante fortalecer la unidad nacional».
Estas palabras no dejan lugar a interpretaciones ambiguas. No se trata de un acompañamiento pastoral a personas atrapadas en la guerra, sino de una justificación religiosa directa de la violencia armada, de la sacralización de la guerra y de la bendición de armas que llevan muerte, destrucción y sufrimiento en el contexto de una agresión militar.
Además, el metropolitano Mark envió miembros del clero para asistir espiritualmente a militares rusos desplegados en los territorios ocupados de Ucrania, así como para dar apoyo religioso a ciudadanos rusos movilizados forzosamente para el frente. En la diócesis de Riazán, que él dirigía, al igual que en otras diócesis de la Iglesia Ortodoxa Rusa en Rusia, los sacerdotes se ven de facto obligados a participar en la legitimación religiosa pública de la guerra mediante oraciones por la victoria del ejército ruso.
Esta práctica no constituye una posición política individual, sino un uso sistemático de la autoridad religiosa para justificar la agresión y promover propaganda militarista.
También nos preocupa especialmente la retórica pública del metropolitano Mark respecto a los rusos contrarios a la guerra. Tras el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania, calificó despectivamente a quienes abandonaron Rusia como una «generación de dependientes». Sin embargo, precisamente esas personas —periodistas, defensores de derechos humanos, sacerdotes y activistas que se negaron a apoyar la guerra— representan una parte significativa de quienes se han visto obligados a buscar refugio en países europeos, incluida Francia, huyendo de la represión, de procesos penales y de presiones políticas.
El nombramiento de una persona que ha apoyado públicamente la invasión de Ucrania y que ha mostrado desprecio hacia los rusos disidentes para ejercer un ministerio religioso en Francia plantea inevitablemente la siguiente cuestión: ¿hasta qué punto es aceptable la presencia de una figura semejante en el espacio público y religioso europeo?
Recordamos asimismo las conclusiones contenidas en el documento de la Comisión Europea «Orientaciones estratégicas de la UE para la prevención de la radicalización 2024–2026», elaborado por la Dirección General de Migración y Asuntos de Interior. Dicho documento señala expresamente que, además de otras formas de extremismo, los Estados miembros de la UE muestran una creciente preocupación por la difusión de propaganda y desinformación rusa, especialmente en el contexto de la guerra contra Ucrania.
En este contexto, la actividad de figuras religiosas que apoyan abiertamente una guerra de agresión y la justifican mediante el lenguaje de una supuesta misión espiritual no puede separarse de la cuestión más amplia de la difusión de ideologías que socavan los fundamentos de la seguridad europea, la solidaridad y el Estado de derecho.
Por ello, instamos a las autoridades francesas a:
— realizar una evaluación jurídica de las bases de permanencia del metropolitano Mark en Francia, prestando especial atención a los posibles riesgos que su presencia pueda representar para el orden público;
— tener en cuenta su papel en la difusión de una ideología que justifica la guerra y otorga una legitimación religiosa a la violencia al considerar la posible aplicación de las medidas restrictivas vigentes.
Asimismo, hacemos un llamamiento a los cristianos de todas las confesiones, a los representantes de comunidades religiosas y a la sociedad civil europea para que presten atención a este nombramiento.
La Iglesia Ortodoxa Rusa en Europa Occidental pasa a estar representada por una persona que no solo no se ha distanciado de la guerra, sino que ha contribuido públicamente a justificarla utilizando para ello el lenguaje de la Iglesia, la autoridad religiosa y el poder espiritual.
Estamos convencidos de que el testimonio cristiano no puede servir de cobertura para la propaganda de guerra y de que el ministerio religioso no puede convertirse en un instrumento de justificación de la violencia.
Precisamente por ello, este nombramiento no debe quedar sin una evaluación pública, moral y jurídica.
En año electoral en Francia, Ksenia Fedorova, exredactora-jefe de RT en francés, reaparece en los medios de Vicent Bolloré, millonario ultraderechista. Testigos anónimos denunciaron férrea censura que ejercía como responsable de la TV rusa, vetada en UE.
https://t.co/x2cijPRBIS
Nosotros, las asociaciones @Rus_Lib (Francia), Rusos Libres (España) y Mir Vsem / Peace Unto All (Friede Allen e.V.) (Alemania), expresamos nuestra profunda preocupación por el nombramiento del metropolitano Mark (Golovkov) para el servicio eclesiástico en Francia.
De acuerdo con la decisión del Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Rusa del 12 de marzo de 2026, el metropolitano Mark fue designado jefe del Exarcado Patriarcal de Europa Occidental, que agrupa diócesis y parroquias del Patriarcado de Moscú en Andorra, Bélgica, Reino Unido, Irlanda, España, Italia, Liechtenstein, Luxemburgo, Mónaco, Países Bajos, Portugal, Francia, Suiza y Gibraltar.
Este nombramiento nos provoca no solo indignación moral, sino también una seria preocupación pública.
Mientras permanecía en Rusia, el metropolitano Mark manifestó en repetidas ocasiones su apoyo público a la guerra desatada por la Federación Rusa contra Ucrania. Está documentado que participó en ceremonias de bendición de material militar antes de su envío al frente. En particular, al bendecir armamento destinado a operaciones militares, el metropolitano Mark declaró:
«Hoy hemos celebrado la Divina Liturgia, hemos rezado de rodillas por nuestras fuerzas armadas y finalmente hemos bendecido el equipo reunido y preparado para nuestros soldados… La Iglesia está siempre allí donde está el pueblo, donde se necesita apoyo y donde es importante fortalecer la unidad nacional».
Estas palabras no dejan lugar a interpretaciones ambiguas. No se trata de un acompañamiento pastoral a personas atrapadas en la guerra, sino de una justificación religiosa directa de la violencia armada, de la sacralización de la guerra y de la bendición de armas que llevan muerte, destrucción y sufrimiento en el contexto de una agresión militar.
Además, el metropolitano Mark envió miembros del clero para asistir espiritualmente a militares rusos desplegados en los territorios ocupados de Ucrania, así como para dar apoyo religioso a ciudadanos rusos movilizados forzosamente para el frente. En la diócesis de Riazán, que él dirigía, al igual que en otras diócesis de la Iglesia Ortodoxa Rusa en Rusia, los sacerdotes se ven de facto obligados a participar en la legitimación religiosa pública de la guerra mediante oraciones por la victoria del ejército ruso.
Esta práctica no constituye una posición política individual, sino un uso sistemático de la autoridad religiosa para justificar la agresión y promover propaganda militarista.
También nos preocupa especialmente la retórica pública del metropolitano Mark respecto a los rusos contrarios a la guerra. Tras el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania, calificó despectivamente a quienes abandonaron Rusia como una «generación de dependientes». Sin embargo, precisamente esas personas —periodistas, defensores de derechos humanos, sacerdotes y activistas que se negaron a apoyar la guerra— representan una parte significativa de quienes se han visto obligados a buscar refugio en países europeos, incluida Francia, huyendo de la represión, de procesos penales y de presiones políticas.
El nombramiento de una persona que ha apoyado públicamente la invasión de Ucrania y que ha mostrado desprecio hacia los rusos disidentes para ejercer un ministerio religioso en Francia plantea inevitablemente la siguiente cuestión: ¿hasta qué punto es aceptable la presencia de una figura semejante en el espacio público y religioso europeo?
Recordamos asimismo las conclusiones contenidas en el documento de la Comisión Europea «Orientaciones estratégicas de la UE para la prevención de la radicalización 2024–2026», elaborado por la Dirección General de Migración y Asuntos de Interior. Dicho documento señala expresamente que, además de otras formas de extremismo, los Estados miembros de la UE muestran una creciente preocupación por la difusión de propaganda y desinformación rusa, especialmente en el contexto de la guerra contra Ucrania.
En este contexto, la actividad de figuras religiosas que apoyan abiertamente una guerra de agresión y la justifican mediante el lenguaje de una supuesta misión espiritual no puede separarse de la cuestión más amplia de la difusión de ideologías que socavan los fundamentos de la seguridad europea, la solidaridad y el Estado de derecho.
Por ello, instamos a las autoridades francesas a:
— realizar una evaluación jurídica de las bases de permanencia del metropolitano Mark en Francia, prestando especial atención a los posibles riesgos que su presencia pueda representar para el orden público;
— tener en cuenta su papel en la difusión de una ideología que justifica la guerra y otorga una legitimación religiosa a la violencia al considerar la posible aplicación de las medidas restrictivas vigentes.
Asimismo, hacemos un llamamiento a los cristianos de todas las confesiones, a los representantes de comunidades religiosas y a la sociedad civil europea para que presten atención a este nombramiento.
La Iglesia Ortodoxa Rusa en Europa Occidental pasa a estar representada por una persona que no solo no se ha distanciado de la guerra, sino que ha contribuido públicamente a justificarla utilizando para ello el lenguaje de la Iglesia, la autoridad religiosa y el poder espiritual.
Estamos convencidos de que el testimonio cristiano no puede servir de cobertura para la propaganda de guerra y de que el ministerio religioso no puede convertirse en un instrumento de justificación de la violencia.
Precisamente por ello, este nombramiento no debe quedar sin una evaluación pública, moral y jurídica.
El desfile del Día de la Victoria en la Plaza Roja de Moscú ha finalizado tras unos 45 minutos.
Por primera vez participaron en el desfile soldados y oficiales del ejército de Corea del Norte. Fueron los únicos participantes extranjeros del desfile.
En el desfile del del Día de la Victoria sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial en Moscow, sentaron junto a Vladimir Putin a Leonid Ryzhov, participante de la invasión de Ucrania. En 2022 comandó una brigada de fusileros motorizados que participó en combates en la región ucraniana de Lugansk.
En el desfile del del Día de la Victoria sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial en Moscow, sentaron junto a Vladimir Putin a Leonid Ryzhov, participante de la invasión de Ucrania. En 2022 comandó una brigada de fusileros motorizados que participó en combates en la región ucraniana de Lugansk.
En Rusia, durante el desfile del Día de la Victoria sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial, participó por primera vez un grupo formado por esposas y madres de militares rusos que combaten en Ucrania. Ocurrió en la ciudad de Chitá.
En Rusia, durante el desfile del Día de la Victoria sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial, participó por primera vez un grupo formado por esposas y madres de militares rusos que combaten en Ucrania. Ocurrió en la ciudad de Chitá.
La protesta frente a la sede principal de la Bienal de Venecia continúa.
En estos momentos, las negociaciones con la policía las lleva a cabo Piotr Verzilov, un ruso que combate por Ucrania en las filas de las Fuerzas Armadas de Ucrania.
La protesta frente a la sede principal de la Bienal de Venecia continúa.
En estos momentos, las negociaciones con la policía las lleva a cabo Piotr Verzilov, un ruso que combate por Ucrania en las filas de las Fuerzas Armadas de Ucrania.
En Argentina fue detenido el ruso Dmitri Novikov, de 26 años. Las autoridades creen que dirigía una red rusa de desinformación en la región. Anteriormente, periodistas de investigación ya habían informado que esta red de desinformación estaba vinculada al Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR).