Es su hermano pequeño.
Todos querían seguir, incluso Ilia, pero Aleksandre paró la pelea.
Qué bonita relación tienen Aleksandre e Ilia, qué seguridad y qué confianza tienen en el cariño que los une para saber que la decisión de uno es siempre por el bien del otro.
Respecto a Ilia, poco hay que decir. Un chaval que sale de una guerra, criado por su hermana mientras sus padres intentan ganarse la vida fuera, que llega a un país donde no habla el idioma y decide perseguir el sueño de convertirse en campeón para, unos años más tarde, pelear en la Casa Blanca y ser reconocido como uno de los mejores de la historia.
Tras pasar por un divorcio donde dejó de poder ver a su familia e hijos durante meses, luchando contra todo eso mientras preparaba la pelea, y sin apenas poder ver en los últimos dos asaltos, seguía insistiendo en salir a pelear.
Qué monstruo de ser humano y qué corazón tan valiente.
Eres, y serás siempre, una inspiración para todos aquellos que te hemos visto lograrlo todo @Topuriailia.
Me están matando (por decirlo educadamente) las pausas de hidratación en esta Copa del Mundo. Rompen el ritmo. Parten el partido. Cambian dinámicas positivas y negativas de los equipos. Esto no es fútbol y nunca lo será por más que terminemos acostumbrándonos.
Qué absoluta desgracia. Qué absoluta tristeza. Y qué mierda es esta vida a veces. No sé ni que decir. Descansa en paz, Gaspi.
Un fuerte abrazo a toda la familia y amigos.