A este nivel de madurez no voy a elegir a alguien en base a mis carencias y tampoco voy a permitir que alguien me elija en base a sus carencias.
Porque antes de elegir y ser elegida me propuse a llenar mis carencias y sanar mi interior.
No todo el que conoce tu dolor desea tu restauración. Algunos se acercan para vendar; otros, para aprovecharse de tu vulnerabilidad.
La sabiduría también consiste en discernir quién merece acceso a tus heridas.
Tienes que saber idénticar a quién le muestras tus heridas.
Porque hay personas que la sangre solo hará que te curen, pero a otros será el motor que active su lado depredador.
Muchas veces yo veo un lugar o algo así de la naturaleza y me quedo impresionada es tanto que digo debo guardarlo y capturo un momento, pero nunca es igual.
La cámara no es capaz de captar la esencia misma como mis ojos.
Las redes son así, no capturan todo ni lo revelan.
Las redes sociales están dañando muchas cosas.
Ya ni siquiera es la comercialización de un día X.
Ahora es que te hace dudar y cuestionar lo verdadero.
Si, los detalles son hermosos pero algo más valioso son los valores, respeto y la integridad y eso no se ven en una pantalla.
Te digo algo:
Hay personas que te van a pedir tu opinión sobre algo, y mientras las estás dando te interrumpirán porque quieren seguir hablando.
¿Entonces?
Esa persona le gusta más escucharse que escuchar.
Algo que le diría a la Ruthy de 22 años:
No dejes que te hagan creer que tú tienes que despertar, forzar o hasta manipular el amor.
Dios mismo en SU TIEMPO no en el de los hombres lo hará.
Porque cuando ya tienes un registro de las cosas que te hacen bien y te sanan, ya no lo cambias por algo que sabe que no te suma.
Respeto, Cuidado, responsabilidad y reciprocidad.
Sin comparaciones ni comentarios pasivos-agresivos.
Si alguien te da lo contrario, ya no justificas
Entonces en esa libertad decides quien entra a tu interior y quiénes no.
Quienes pueden ver tu vulnerabilidad y fragilidad y quiénes no.
En esa libertad decides quiénes merecen tu 100 y quiénes solo 15.
¿Es egoísmo? No se llama autocuidado.
Esa libertad de ser, hacer y darme, también de recibir.
Recibir se vuelve más cuidadoso porque al tu proveerte y suplirte.
Solo recibes lo mismo o más no menos, porque tú cerebro ya programó a lo le enseñaste através del tiempo.
Con el paso de los años he tenido aprender a autorregularme, autoconsolarme. Y darme esa contención y asistencia emocional.
Eso que tanto quería que otros hicieran por mi ahora lo hago yo por mi misma.
Eso me hace muy independiente, tal vez si, pero es libertad.
En cambio, la sociedad y el mundo nunca parecen conformarse con lo que puedes dar. Siempre quieren más y más, porque esa es parte de la naturaleza del egoísmo humano.
Por eso, mi vida no le pertenece a la multitud, sino a Cristo.
Porque quien murió por mí fue Cristo. Él lo volvería a hacer. Él es quien me ama sin restricciones; quien es fiel por naturaleza; quien nunca falla ni abandona.
Así que, en la medida en que Él se entregó por mí por amor, yo también me entrego a Él por amor.
Dios no nos llama a sobrevivir, sino a vivir. Y no a vivir conforme a las ideas y sueños de otros, sino conforme a Su plan, Su identidad, Su diseño y Su plenitud. 🙏🏻🤍
Porque mi vida no le pertenece a la multitud, sino a Cristo.
Apartar todo lo que nos impida ser uno con Cristo.
A veces no son cosas externas que nos distraen de unirnos a Él, en ocasiones son voces internas, deseos y anhelos que no son malos, solo que quieren ser el centro de nuestras vidas y debemos apartarlos.
Cuando mi humanidad se pone a pensar que Cristo no es suficiente, el Espíritu Santo me recuerda que Cristo es el tesoro verdadero y es todo lo que necesito.