Ya son las 10 de la noche, sigo en la oficina con un café frío y el ordenador que no me deja fallar — la rutina del que tiene que entregar antes de la semana.
Hoy probé unas patatas bravas con alioli casero en un bar del centro, estaban crujientes por fuera y cremosas por dentro, una delicia que no te puedes perder!
Descubrí una cafetería secreta en el barrio con café con espuma de flor de jazmín y libros vintage gratis para leer Una nueva experiencia que no te puedes perder!,