El logro más importante de un 🇻🇪 a nivel de clubes es la Copa del Rey con Jon Aranburu como protagonista (Yangel casi no jugó).
Supera la Libertadores de Guerra por su mayor exigencia competitiva, y más aún a los roles secundarios de Rincón en Juventus y Jeffren en Barcelona.
El tema no es si esto está bien o mal, eso es irrelevante y subjetivo. Pero el fútbol venezolano carece de narrativa picante y estas cosas suman mucho al show que necesita la liga. Es normal que el fanático del Caracas se sienta traicionado por Tucaní, y que eso se haga sentir en el estadio, es un buen síntoma. Esto es fútbol.
🇻🇪 Y el mejor de los vídeos de hoy se lo lleva el pana que celebraba el ataque haciendo caballitos mientras de fondo Estados Unidos bombardeaba Caracas.
Venezuela es otro mundo.