@javibalmaseda1@GIGANTESbasket Con tristeza al árbitro que actuó siempre como un compañero más, no ejercía por clases o estatus sino como ser humano y ejercía su profesión de manera justa y sensible. Me considero uno de ”esos” que recordaré por lo excelente y cariñoso como ser humano. El mejor y único.
@javibalmaseda1 Como no poder responder a todos los que se han tomado tiempo para decir cosas tan bonitas de mí, siempre hice lo que pude pero saber que hay tanta gente que me quiere por lo que soy me hace sentir muy feliz! Corazón es lo que di! Gracias por devolvérmelo,viví para darlo todo ❤️
Hay una trampa cognitiva en la que caemos una y otra vez. Cuando una mujer se suicida enseguida buscamos las causas externas, pero cuando lo hace un hombre, solo buscamos defectos internos.
Es el llamado error fundamental de atribución. Si una mujer se quita la vida, hablamos de violencia estructural, presión social, desigualdad... Pero si es un hombre, la culpa es suya porque no sabe pedir ayuda, no gestiona sus emociones, es prisionero de la masculinidad tóxica, etc.
El contexto, el entorno, las circunstancias... parece que no influyen.
Muchos dicen que las mujeres son mejores pidiendo ayuda, y que por eso se suicidan menos. Pero lo que dicen los datos es que las mujeres intentan suicidarse más. Mucho más. En algunos estudios, hasta tres veces más. La paradoja es tan brutal como ignorada, si fueran tan eficaces buscando apoyo, no llegarían tan frecuentemente al intento.
Y sin embargo, se siguen usando sus cifras para reforzar el mismo discurso, que las mujeres son emocionalmente inteligentes, mientras que los hombres deberían aprender de ellas.
Pero nadie menciona que quizá la forma de pedir ayuda de ellas no esté funcionando. Que el propio intento es un grito desesperado cuando todo lo demás ha fallado.
Mientras tanto, los hombres se suicidan más, pero no porque usen métodos más letales. Esa es otra simplificación tramposa. Hay estudios que demuestran que incluso usando el mismo método, la letalidad es mayor en hombres. Hay más determinación, más silencio, más abandono. Y también más soledad.
¿No será que hay algo en el contexto social que empuja más fuerte a los hombres al borde del abismo? Presión económica, pérdida de sentido o una estructura social que ya no sabe qué hacer con ellos, salvo pedirles que no molesten.
Aquí es donde se vuelve sangrante el doble rasero. A las mujeres se las analiza como víctimas de un sistema injusto. A los hombres se les trata como responsables de su propia desgracia. Unas sufren por el mundo que los oprime. Los otros, por ser los opresores.
Pero no se puede construir una política seria sobre el suicidio a partir de prejuicios ideológicos. No se puede intervenir eficazmente con explicaciones simples, ni mucho menos con culpabilizaciones moralistas disfrazadas de género.
El suicidio es complejo, multicausal y profundamente humano. No entiende de consignas.
De hecho, cuando una mujer muere por suicidio, el discurso público la acoge, la explica y la contextualiza. Incluso, si antes de hacerlo mata a sus hijos, se habla de suicidio ampliado.
Cuando lo hace un hombre, la sociedad se encoge de hombros y lo convierte en estadística o en algo peor.
Y así, el sistema invierte recursos en campañas unilaterales, estrategias de prevención sesgadas y literatura simplona que reduce la vida y la muerte a un problema de narrativa. Pero el dolor real no cabe en un marco ideológico.
Es hora de dejar de mirar con lupa las causas externas del sufrimiento femenino, lupa que no se usa con el sufrimiento masculino. Es hora de aceptar que tanto hombres como mujeres sufren por fuera y por dentro. Que hay normas de género dañinas en ambos lados. Que los hombres también necesitan que se entienda su contexto, no solo su carácter.
Y, sobre todo, es hora de admitir que no sabemos tanto como creemos. Que la masculinidad tóxica no es una clave universal, sino un eslogan perezoso. Y que atribuirlo todo a lo interno, cuando nos conviene, es no querer ver el mundo en el que vivimos.
Estos errores conceptuales generan políticas erróneas y que matan, literalmente.
@petemikel Pero, Ivan? En serio? Joder que pena más grande…un chaval increíble una persona fantástica, siempre alegre…le seguía en redes y estaba siempre alegrándose de la vida. Lo siento tanto!!
@quinigarcia8 No se porque…ni donde va el eco d tú insatisfacción, pero me vale que un ser de fuerza y de luz como tú lo diga,así que voy contigo a las trincheras.Ya lo sabes.
@chauchinoo@javibalmaseda1 Que lastima de personaje que llevas amigo, no tienes ni puta idea de la vida. Solo puedes alcanzar a ser un quiero y no puedo…ni ahora ni nunca, es mi opinión que sin conocerme te dedicas o humillar
@rogelio1972@javibalmaseda1 Nunca lo hago, pero lo haré esta vez, porque insultas ? No podrías decir solo que soy un paquete…no te vale? Que problema tienes amigo? Que no tenga ninguna duda quien? Insignificante es tu vida resentido!
@javibalmaseda1 Si pudiera responder a todos estaría muy bien,de todas maneras agradecido por lo q saben y conocen al ser https://t.co/ArEMgjTmnw emocionante ver la mayoría cómo comprenden al ser y no justificar si fui o no fui, sino saber q para muchos tuve recuerdos con ellos.gracias gracias
@Pedromeca3@javibalmaseda1 Jajajajaja!!! Tuve mi época de Bardem es verdad!!! Yo jodido sin ligar y el “verdadero” nombrado hombre más sexy español…jajajaja
@BobWilson39300@AlesAnderTM@JBauhauss@La__Resonancia@MohaAhmedMa@_cbelio Gracias por el tiempo y la dedicación por acordarse de mi aniversario…y a BobWilson, siento de corazón no acordarme de ese momento, pero más siento haberte causado ese problema…de corazón ojalá pudiera cambiarlo. Perdóname