—Qué es ese mote, por los Siete... No puede evitar echarse un poco hacia atrás cuando Rinne se le acerca, ya es algo incluso inconsciente.—
Bien... bien. ¿Y tú qué tal? Espero que tengas más cuidado con la gente.
—Frunce el ceño, llegando incluso a gruñir un poco por lo bajo. Era raro hacer que Azul perdiese las formas, pero Zanya tiene ese terrible don.—
Oh, más quisieras. Como si fueses mejor que yo acaso, cuando es mentira.
—Realmente no, más bien empatados- algún día él mejor, >
—... Efectivamente, está en lo cierto. Tiene el don de la oportunidad, para lo bueno y lo malo.—
¿Cuál es su té favorito? —Pregunta, por curiosidad. Siempre está bien saber cosas y más si son de los profesores.— Yo bien, la verdad. No he tenido un rato libre hasta el momento.
> Yo estoy bien, aunque haya gente que no me gustaría ver.
—Pone los ojos en blanco durante un instante, aunque rápidamente vuelve a su expresión agradable. De hecho hasta le sopla un poco de aire a Idia en broma por lo de que tiene calor.—
—bUENO que no se lo tome a malas.
Sin pensárselo se sienta al lado de Idia, aceptando siempre que podía tener el mínimo contacto físico con el contrario. Lo apreciaba al ser consciente de lo que le cuesta.—
Oh, tal vez deberías llevar una capa menos de ropa, al menos. >
—De normal Azul se reiría de ella y la situación pero siendo alguien que le da más rabia de lo habitual decide reaccionar de una forma más infantil, apretando el puño y la mandíbula.—
No seas mentirosa, ¿para qué te necesitaría yo?
—Al ver el espejo de la Royal iluminarse se gira, temiendo qué clase de estudiante podía aparecer. Aunque se siente aliviado al ver que se trata de la profesora.—
Buenas noches, ¿qué tal se encuentra?
—En Twisted Wonderland hay todo tipo de criaturas sobrenaturales, pero ver a Idia fuera de su cuarto en un sitio así de forma voluntaria (cree) es algo incluso más extraordinario.
Se acerca a él canturreando una melodía para si mismo, sonriendo.—
Idia-san, ¿qué tal estás?
—Él por su parte iba a contestar con un amable "No pasa nada" y su habitual sonrisa, pero al ver quién era y más su expresión él tampoco pudo ocultar su disgusto, alzando una ceja molesto.—
Deberías de mirar por dónde vas, Zanya.
—Eso es criminal, cuanto menos. Tampoco es que le disguste ese tipo de asignatura.
Al escuchar su respuesta desvía la mirada, visiblemente pensativo. Si ni ella podía darle una respuesta...—
... A veces se me olvida lo poderosos que son nuestros directores. —Ríe, >
Oh, no no. ¡No trato de alimentar esa rivalidad!
—Alza ambas manos, en señal de paz. Aunque nunca se podía uno fiar al 100% de las intenciones de Azul.—
Pero tal vez podría mejorar este sitio —y lucrarse de ello— para estar todos más cómodos.
—Al escuchar ese "espera" en bajito de Idia se detiene un instante, girando la cabeza soltando un leve "¿Hm?" para luego sonreírle con dulzura. Es en esas situaciones que veía a Idia más pequeño, pero para eso estaba él, para ayudarle.—
No me lo agradezcas, lo estás >
—¿Así que la profesora también lo está examinando? Eso hace que le entren varias dudas, siendo de ellas la siguiente la principal...—
¿Quién ha hecho este sitio? La verdad es que es un hito histórico, nuestros dormitorios fueron creados hace muchos años.