i did not ask to be this hideous creature of cracked skin and snarling voice. this prison of flesh is the only thing you ever gave me, so i will wear it until you regret that you created it.
Ji ome, sí.
Diez minutos tarde a la reunión, decide que la mejor opción es... Mirar fijamente al otro.
...
Anda. ¿No lo han convocado para Milán?
( 🤔 ).
El reloj que adorna su muñeca.
De hecho, lleva un rato largo así: vestido de punta en blanco, con la puntera de sus zapatos marcando el ritmo del minutero.
𝘛𝘪𝘤, 𝘵𝘢𝘤, 𝘵𝘪𝘤, 𝘵𝘢𝘤. 𝘛𝘪𝘤, 𝘵𝘢𝘤, 𝘵𝘢𝘤, 𝘵𝘪𝘤.
De arriba abajo y de abajo arriba, Hajin se entretiene más en la escena que en la conversación. Tanto, que ni se da cuenta de que a él en realidad no le gustaban las regalices.
⸻ ¿Verdad?
Es colgar la llamada y que el móvil vuelva a vibrar con otra entrante. Vibra y »
vibra, pero ahora en el fondo de uno de los bolsillos del abrigo de Hajin.
⸻ Me vas a buscar la ruina, ...
El silencio posterior y esa mirada que se alarga un segundo de más preceden al movimiento. Es una invitación implícita: a que se presente, a que lo siga también, si es »
A cualquiera, la intromisión en una conversación que podría haberse considerado importante le habría resultado, como poco, descortés.
A cualquiera que no fuese Hajin.
⸻ Pilla.
El teléfono, que sea Wrenna quien responda por él. Si entiende el inglés, se verá en una »
conversación muuuuy interesante con el padre de aquél quien ahora se hace con la regaliz de entre los dientes del otro.
Que si juntas directivas, que si reuniones atrasadas...
Lo que sí que le importaba a Hajin ahora era, por ejemplo, mirar al rubio de pies a cabeza. Los »
Entre el ir y venir incesante de los coches y el espectáculo del mismo hombre de siempre cantando por Pavarotti, se abre paso una conversación telefónica, agitada, en inglés.
Es Hajin, a quien el gesto se le tuerce en una mueca airada en cada palabra que escupe.
⸻ Tsch.