@FirstKingHell < aun así podía verlo. Y notar la preocupación en su semblante. Asintiendo una vez, respondió de la siguiente manera—. Eso sería agradable... no sé si la rabia —o la tristeza, todo era un cóctel de gusto amargo— me deje hablar sobre lo sucedido...
—Un par de gotas de su propia sangre pintan su una vez inmaculada camisa, su labio partido está ligeramente hinchado y un leve pero notable arañazo recorre su mejilla izquierda cuando se presenta en el taller de @FirstKing0fHell. Le ha tomado la palabra, y se ha presentado >
@FirstKingHell —Parpadeando un par de veces para volver a la realidad, era sencillo que Barbara fuese atrapada por sus pensamientos, las pruebas hablaban por sí solas, ahuyentó las lágrimas que bailaban en el borde de sus ojos. La visión del rostro de Abel era ligeramente borrosa, pero >
@FirstKing0fHell < Una vez más, se había perdido en sus pensamientos. Y debido a ello, ignoró el agradable escalofrío que recorrió su espalda ante el toque de Abel—. Gracias... —musitó, tomando asiento en el sofá antes señalado—. Y lamento haber aparecido así...
@FirstKing0fHell < era que la otra persona había terminado mucho peor que ella. Aunque no había practicado en un tiempo, debía corregir eso, pensó, podía decir que había ganado.
Pero... ¿el qué?
Cuando el hielo entró en contacto con la zona hinchada, soltó un siseó por la sorpresa. >
@FirstKing0fHell —Una risita carente de gracia escapó de sus labios. Moverlos enviaba una poco agradable sensación por todo su ser—. No, no lo he golpeado. Eso habría sido más placentero.
@FirstKing0fHell < Tampoco lo era el palpitar, por describirlo de alguna manera, que sentía en el labio.
Negando levemente, respondió lo siguiente—. No... mi coche está bien. Y disculpa mi tono, Abel, pero es evidente que yo no lo estoy.
@FirstKing0fHell —Sus pies se movieron de forma automática para seguir la voz ajena. La verdad es que no le apetecía volver al departamento así, pues sabía muy bien cómo terminaría eso. Flexionando su diestra, sintió el familiar escozor que acompañaba a un nudillo herido. No era agradable. >