Aprobación y desaprobación de los últimos tres gobiernos de Colombia en su primer mes.
-Iván Duque
Aprobación 53.8%
Desaprobación 32.5%
*Invamer
-Gustavo Petro
Aprobación 56%
Desaprobación 20%
*Invamer
-Abelardo de la Espriella
Aprobación 54%
Desaprobación 44%
*Atlas Intel Bloomberg
Qué chistoso eso de andar por ahí con un radio de bajo alcance en la mano. Tal personaje lo hace ver como anticuado y que no tiene el mando. Obvio es para "demostrar" que está pendiente de operaciones militares y "da órdenes todo el tiempo" a la Fuerza Pública.
Sin embargo, que un comandante en jefe no use tecnología avanzada en pleno 2026 para dirigir las operaciones, deja claro que seguimos en el siglo XX. Esta imagen también revela, entonces, que los grupos armados tienen más tecnología que el mismo presidente y el Estado.
Seguro después de las críticas lo veremos en una mesa grande, con generales a los lados y pantallas de vigilancia como en las películas de EE.UU. Y claro, todo es una patética puesta en escena para manipular bobos abelardistas.
Volver a la figura de gerentes y delegados del gobierno central en departamentos, municipios y el Distrito de Bogotá,constituye un golpe a la autonomía territorial y a la descentralización de las que habla el gobierno nacional. El único camino para una verdadera autonomía es garantizar más recursos y competencias a los entes territoriales y eso solo se logrará desarrollando el Acto Legislativo 02 de 2024 mediante una buena Ley de Competencias. Cuando la presentará el gobierno al Congreso? .
“Las campañas no se ganan con propuestas": el manual de engaño que llevó a De la Espriella al poder.
Por: Manuel Becerra.
No fue una confesión accidental captada por un micrófono abierto. Fue una declaración pública, franca y descarada, hecha por Carlos Suárez, estratega de campaña de Abelardo de la Espriella, en una entrevista para Noticias Caracol. Cuando le preguntaron cómo lograron que un abogado penalista sin experiencia en cargos públicos, sin plan de gobierno claro y sin una sola propuesta económica seria alcanzara cerca de 13 millones de votos, Suárez respondió con la crudeza de quien sabe que ya ganó y ya no necesita disimular:
“Las campañas no se ganan con las propuestas (...) para ganar elecciones unipersonales se tiene que mover emoción, sentimientos".
Ahí está, en una sola frase, toda la verdad que el electorado colombiano no quiso ver durante meses: no le vendieron un proyecto de país. Le vendieron un show.
Abelardo de la Espriella no llegó a la presidencia como estadista. Llegó como presentador de televisión que encontró el escenario más grande del país. Y lo sabía. Sus propios asesores lo bautizaron como una marca, no como una candidatura. Crearon la "De La Espriella Style", lanzaron una app digital, y convirtieron cada mitin en un concierto de pop: pantallas gigantes, videos con inteligencia artificial, explosiones de pólvora, drones iluminando el cielo, y el candidato saludando al grito de "¡Firme por la patria!" con la camiseta de la selección Colombia puesta.
Esto no es política. Es teatro de masas. Es el mismo método que usan los telepredicadores para llenar estadios y vaciar bolsillos: mover emociones, no razones. Y funcionó. Mientras la izquierda discutía reformas tributarias, salud pública y transición energética, De la Espriella prometía "destripar" a sus opositores, extraditar a Petro, encarcelar a Cepeda y construir megacárceles como las de Bukele. No explicaba cómo. No importaba cómo. Lo que importaba era la emoción: la rabia, la venganza, la ilusión de que alguien finalmente iba a "peinar" a los de siempre.
La retórica vacía del "corroncho" millonario
De la Espriella supo leer perfectamente el resentimiento de una élite bogotana que lo miraba por encima del hombro. Se autodefinió como el "corroncho" que iba a poner en su lugar a los "cachacos" de la capital, usando el mismo lenguaje despectivo que antes le habían tirado a él. Vendió su riqueza ostentosa —sus carros costosos, sus vinos exclusivos, sus trajes Louis Vuitton— no como vulgaridad, sino como prueba de éxito, exactamente como hizo Donald Trump.
Y la gente compró el personaje. Compró al litigante millonario que prometía aplicar "todo el peso de la ley" contra quienes odiaban. Compró al boxeador que en cada discurso tocaba su bíceps derecho como si fuera a lanzar un golpe. Compraron la fantasía de que un hombre que nunca había administrado ni una alcaldía podía "arreglar este platanal en ocho meses".
Pero nadie le pidió el plan. Nadie le exigió los números. Porque, como dijo Suárez, las campañas no se ganan con propuestas.
El precio de votar con el estómago.
El problema no es que De la Espriella haya usado el método. El problema es que funcionó. Que cerca de 13 millones de colombianos prefirieron un espectáculo a un debate, un insulto a una política pública, una promesa de venganza a una hoja de ruta de desarrollo. El problema es que cuando un candidato admite abiertamente que no necesita propuestas para ganar, y aun así gana, le está enseñando a toda una generación de políticos que el engaño emocional es más rentable que el trabajo técnico.
Carlos Suárez, con su honestidad brutal, reveló el secreto de la cocina: la democracia no se ganó con ideas. Se ganó con manipulación afectiva. Con la misma lógica con la que un televendedor te vende un producto que no necesitas apelando a tu miedo, con la que un pastor estafador te pide diezmos prometiendo milagros, con la que un influencer te vende una vida perfecta que no existe.
Respeto plenamente la autonomía del Congreso de la República y la independencia de las ramas del poder público. Por eso no llamé a ningún congresista para pedir votos, ofrecer cargos, contratos o prebendas. Hacía más de 30 años no se elegía la mesa directiva del Senado mediante una votación libre, sin repartos burocráticos. Eso fortalece nuestra democracia.
No soy un político tradicional. Estoy aquí para hacer la gran política: la de servir a Colombia con transparencia, respeto por las instituciones y absoluto compromiso con el país.
Felicito al doctor Honorio Henríquez por su elección como presidente del Senado de la República y al doctor Nicolás Barguil por su elección como presidente de la Cámara de Representantes. Les deseo el mayor de los éxitos en las altas responsabilidades que hoy asumen. Estoy seguro de que, desde la independencia de cada corporación, encontraremos puntos de encuentro para impulsar las iniciativas que necesita Colombia y hacer realidad la Patria Milagro.
¡Firme por la Patria!
(A.D.L.E) 🇨🇴🐅
Dado el resultado electoral tan ajustado, con esa mínima diferencia, quizás sería necesario, que Iván Cepeda conforme un gabinete en la sombra -cosa que alguna vez hicieron los ingleses- para hacer un seguimiento ministerio por ministerio al gabinete de Abelardo De la Espriella.
Este es el momento en que agentes de Homeland Security Investigations arrestan a @Betocoralg. Tendrá la posibilidad de apelar la decisión ante un juez o de optar por la auto deportación. Su hijo está seguro con su mamá.
Me la juego por la vida, como lo he hecho siempre. Por eso, ante la amenaza de que el país retroceda hacia los tiempos de la violencia, el despojo y la exclusión que representa el proyecto político de la oposición, he decidido apartarme de mi cargo como director.
Hoy más que nunca es momento de defender y profundizar los cambios que han devuelto derechos, dignidad y oportunidades al campesinado, a los trabajadores y a los sectores populares, para evitar que sean revertidos por quienes históricamente se han opuesto a estas transformaciones.
Cuando Abelardo era ateo, el diablo castigó sus folículos capilares al destierro de su monumental cabeza.
Hoy, que el Tigre ha recibido a Cristo en su corazón, este le ha hecho el milagro: miles de cabellos de nylon crecieron de nuevo en su testa italo-corroncha.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Todo en Abelardo es postizo.
- Su cabello es un injerto.
- Sus nalgas son de silicona.
- Su discurso es de Uribe.
- Se cree Milei.
- Posa de italiano, pero come ñame.
- Usa ropa fina, pero es un filipichín.
- Y aparte de eso se cree tigre y hombre.
NO MIENTA, URIBE
No es cierto, la señora Valencia, sí ha demandado la reforma pensional y ha emprendido otras acciones que afectan gravemente el pago del bono pensional para tres millones de adultos mayores.
Ahora quiere tirar la piedra y esconder la mano.
No le mientan más al país
DEBATAMOS: 2o ASALTO
Iván Cepeda a la bancada del Centro Democrático: “No se puede venir a disfrazarse para ganar el favor popular”
El candidato presidencial y senador del Pacto Histórico, Iván Cepeda Castro, expuso la hipocresía de la extrema derecha, cuyos congresistas y candidatos se han opuesto a las reformas sociales, al salario vital, a la reforma pensional y a resolver la situación de la salud.
“Ahora milagrosamente se han convertido en luchadores sociales, en partidarios de la reforma agraria, en luchadores por el salario ¿Qué cambió? Que están desesperados por ganar el favor popular, pero eso no se obtiene con oportunismo”, señaló Cepeda Castro.