Jiji, supongo que hoy desperté de muy buen humor. Me siento tranquila, feliz y agradecida por las personas que tengo en mi vida. Además, saber que tú estás bien siempre me pone una sonrisa en el rostro, mamá.
sin apartarse, correspondió al beso con suavidad, dejándose llevar por la tranquilidad de aquel instante. Permaneció cerca de él, disfrutando de la calidez de su compañía y de ese momento íntimo que compartían, como si por unos segundos el universo hubiera dejado de existir.
Sí, eres ese lugar al que siempre quiero volver, porque tu presencia me hace feliz.
—— Respondió en un suave susurro antes de cerrar los ojos. La cercanía entre ambos hizo que los latidos de su corazón se aceleraran ligeramente, mientras el rubor se extendía por sus mejillas (+)
Aquí me quiero quedar, porque eres mi lugar seguro, ¿uhm?
—— Respondió en un suave susurro, sintiéndose pequeña y vulnerable mientras el pelinegro acariciaba sus cabellos morados. Ella permaneció aferrada a él, refugiándose en aquel abrazo que conservaba una dulce calidez (+)
capaz de apaciguar cualquier inquietud, quizá él no estaba acostumbrado a recibir demostraciones de afecto tan constantes, pero ella nunca tuvo miedo de expresar lo que sentía. Por eso se aferraba a su cercanía con tanta naturalidad, permitiendo que cada abrazo, cada caricia (+)
justo donde podía sentir el tranquilo latido de su corazón. Permaneció así unos instantes, en silencio, dejándose envolver por aquel momento sencillo y sincero. No necesitaba decir nada, la calidez de su abrazo hablaba por ella mucho mejor que cualquier palabra.
—— Asintió suavemente y, sin decir una sola palabra más, abrió los brazos para acercarse al pelinegro. Lo envolvió en un cálido abrazo, apoyando la frente contra su pecho mientras se refugiaba en la cercanía que tanto le reconfortaba. Una de sus manos descansó sobre su torso, (+)
No está acostumbrado que le llamen así, pero puede hacer pequeñas excepciones claramente con ella.
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⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ─── Sería feo, que no estuvieras conmigo azulita.
Pequeño guiño le hizo.
—— Un ligero rubor carmesí apareció en sus blanquecinas mejillas, tiñéndolas por completo. Le devolvió la sonrisa mientras soltaba una suave risita nerviosa.
Estoy aquí. Jamás me iría de tu lado, Goku.
La pelipúrpura se sobresaltó ligeramente al sentir aquella presencia aparecer detrás de ella de forma tan repentina. Giró sobre sus talones casi al instante, llevándose una mano al pecho por puro reflejo. Sin embargo, al reconocer de quién se trataba, la tensión abandonó sus (+)
Un pequeño ruido se hizo presente detrás de ella, con la habilidad de la teletransportación apareció detrás suyo. Sus botas tocaron el suelo, el camino un poco para saludar a la chica con una diminuta sonrisa.
No suele sonreír demasiado..
——— Creí que no te iba encontrar.
@GotenSYMx2 forma en que fluía con naturalidad, inclinó ligeramente la cabeza.
Además, siendo hijo de Goku, sería extraño que no terminaras sorprendiendo a todos.
@GotenSYMx2 expresión más amable.
Pero estoy segura de algo, algún día serás más fuerte que ellos. No tengo dudas de eso.
—— Su tono sonó sincero, sin exageración ni halagos vacíos. Después de todo, podía percibir el potencial que había en él. No era solo el ki que poseía, sino la (+)
—— Ella mantenía la mente ocupada en Goku. En realidad, lo extrañaba más de lo que estaba dispuesta a admitir, pero prefería guardarse ese sentimiento para sí misma. Cada vez que su nombre cruzaba por sus pensamientos, ocultaba aquello que no quería decir en voz alta.