Ufff, pero miren nada más este MOMENTAZO. Miren nada más lo que es esta secuencia. Justo cuando terminó el partido ante Egipto, Lionel Messi NO pudo contener las lágrimas. Llegó a sentir que hoy terminaba su último baile mundialista, pero NUNCA se rindió. A pesar de fallar un penal y estar teniendo un partido complicadísimo, siguió luchando. Y con una asistencia y un golazo, lideró la remontada Argentina ante Los Faraones.
El llanto del mejor de todos los tiempos, señoras y señores. Ya no tiene nada que demostrar, pero lo sigue viviendo con la misma pasión. Ya completó el fútbol, pero quiere seguir dándole alegrías a su gente.
El sueño del bicampeonato continúa.
Las funciones mundialistas de Lionel Messi no han llegado a su fin.
EL GOAT NUNCA SE RINDE.
Ni con Árbitro, ni con altura, ni con localía, ni con pirotecnia, ni con Infantino, ni en el Azteca y ni con la Rosa de Guadalupe, valieron es geiboooor.