Decir que el feminismo “destruyó” la familia es admitir que esa “familia tradicional” dependía de que las mujeres obedecieran, callaran y sacrificaran su libertad por sostenerla. Las familias no se rompen porque la mujeres tengan derechos, y eso, es lo que les molesta a algunos
un hombre que intenta conquistarme
me regalaría un ramo de flores, pero el amor de mi vida me escribiría una carta a mano explicándome la primera vez que nos vimos y el momento en el que se enamoró de mí
Perdón por mi comentario extremamente misandrico y woke pero quienes deben de sentir vergüenza y callarse son los violentadores no las mujeres que se articulan para exhibirlos.
La forma en que comunicamos los feminicidios importa. Dominga es una mujer víctima de feminicidio, no “una viejita”, “una abuelita” ni “una doña”. Nombrarla con dignidad también importa.