“Este es un modelo que le dice al enfermo, jodete, a los jubilados, jondanse , a los discapacitados, jondanse.
NOSOTROS DECIMOS JODETE VOS MILEI”
RETUIT SI BANCAS AL FUTURO PRESIDENTE DE LOS ARGENTINOS 🇦🇷🇦🇷
El 25 de Mayo no es solamente una fecha patria.
Es el recuerdo de hombres y mujeres que se animaron a romper con el miedo, con los privilegios de unos pocos y con un sistema que no representaba al pueblo.
Aquellos patriotas soñaron con independencia.
Nosotros soñamos con libertad sindical.
Ellos lucharon por una patria libre.
Nosotros luchamos por trabajadores libres, afiliados sin obstáculos, delegados elegidos democráticamente y un sindicato que vuelva a representar de verdad a su gente.
La Revolución de Mayo no nació desde la comodidad.
Nació desde el coraje de quienes entendieron que no había futuro posible si el pueblo no participaba de las decisiones.
Ese es el sindicato que soñamos en Comercio:
un sindicato abierto, participativo, con igualdad, con alegría militante y con compromiso real con cada trabajador y trabajadora.
Como aquellos héroes de 1810, creemos que la independencia no se declama: se construye.
Y se construye con organización, con comunidad y con la valentía de enfrentar lo que muchos prefieren callar.
Porque no hay trabajadores libres sin libertad sindical.
Y no hay sindicato fuerte si los trabajadores no son protagonistas de su propia historia.
Hoy, como en mayo de 1810, la discusión sigue siendo la misma:
si el poder queda en manos de unos pocos, o si vuelve definitivamente al pueblo trabajador.
“Ustedes no son justicialistas”
“Ustedes no son Peronistas”
La comunidad organizada de la que hablaba Perón y la casa común que plantea Francisco no son conceptos vacíos ni frases para un acto. Son una manera de entender la sociedad. Y también una manera de entender el sindicalismo.
Porque un sindicato no puede ser solamente una estructura administrativa, una oficina cerrada o un sello para unos pocos. Un sindicato tiene que ser comunidad. Tiene que ser representación real. Tiene que ser solidaridad organizada.
Si en una comunidad algunos pocos viven bien mientras la mayoría queda afuera, entonces no hay justicia social.
Y si en un sindicato unos pocos deciden todo mientras miles de trabajadores no participan, no eligen, no son escuchados o ni siquiera son afiliados, entonces tampoco hay comunidad organizada.
El peronismo nos enseñó otra cosa.
Nos enseñó que nadie se realiza en una comunidad que no se realiza.
Nos enseñó que la felicidad del pueblo y la grandeza de la Nación van de la mano.
Nos enseñó que el trabajo no es una mercancía y que los sindicatos nacieron para defender al conjunto de los trabajadores, no para administrar privilegios.
Por eso creemos en un Sindicato de Empleados de Comercio abierto, presente y protagonista.
Un sindicato donde la afiliación no sea un obstáculo burocrático sino una herramienta de integración.
Donde haya representación en cada empresa.
Donde los trabajadores puedan elegir delegados.
Donde la obra social funcione.
Donde la organización gremial vuelva a abrazar a los que hoy sienten que están solos frente al ajuste, los despidos y la flexibilización laboral.
Queremos un sindicato alegre.
Pero no alegre por comodidad o silencio.
Alegre porque pelea.
Alegre porque representa.
Alegre porque construye comunidad entre trabajadores que todos los días sostienen el comercio, el consumo y la economía de nuestro país.
No creemos en dirigentes que la pasan bien mientras los trabajadores pierden salario, derechos o estabilidad.
No creemos en sindicatos cerrados sobre sí mismos.
Creemos en sindicatos con calle, con debate, con participación y con coraje para enfrentar a los poderes económicos cuando quieren que los trabajadores sean la variable de ajuste.
La comunidad organizada llevada al sindicalismo significa exactamente eso:
que nadie quede afuera.
Que nadie tenga miedo.
Que nadie se salve solo.
Porque cuando un trabajador pelea solo, pierde.
Pero cuando los trabajadores se organizan, nace la fuerza colectiva capaz de transformar la realidad.
Y esa sigue siendo nuestra tarea.
Construir un sindicato para todos y todas.
Con igualdad.
Con solidaridad.
Con alegría.
Con lucha.
Y con la dignidad de representar verdaderamente a nuestro pueblo trabajador.
Me sumo a la movida del compañero!!!!
Me siguen y los sigo
✌️✌️✌️
Necesitamos una red segura y de contención, porque nadie se salva solo, de eso estamos seguros