Un día vas a ver las opiniones ajenas como lo que son: comentarios de gente que no es vos, que tiene otra historia de vida y que ve la realidad con otros ojos.
No las vas a sentir más como ataques directos y vas a dejar ir en paz las que no te aporten nada bueno. Ojalá.
Cuando decía: "mis pies resbalan", tu amor inagotable, Señor, me sostuvo. Cuando estaba angustiado por mis preocupaciones, tu consuelo me llenó de alegría.
Elegí MI PAZ. Dejé de estar siempre para todos,de cargar problemas que no eran míos,de salvar situaciones ajenas como si fueran propias. Empecé a ayudarme a mí,a poner límites sin culpa.A varios no les gustó,pero no vine a sostener el caos de otros, abrazo mucho esta versión mía.