Esto no existía. Lo pensó, creó y fundó CFK para que las infancias se diviertan, aprendan y amen nuestra ciencia y el conocimiento. Cuando millones de personas lo visitaron gratuitamente le decían peyorativamente y con envidia “negrópolis”. Ahora lo tienen para ellos. Saqueadores
después no digan que salir a marchar no cambia nada y que hay que respetar el silencio de los famosos. Por más que lo suspendan, mañana se sale a la calle igual porque si queman hectáreas, los extranjeros pueden hacer lo mismo que querían hacer con la Ley de Tierras.