En las horas más calurosas, el campamento enmudece; los habitantes, silenciosos o adormecidos, gozan de la sombra precaria de una palmera o banano. Alegres y risueños, los indígenas bromean, mientras lanzan expresiones obscenas, se saludan con grandes carcajadas y hacen cestería.
los miembros de la logia, tenemos permitido comer mandarinas, tortas fritas, y otras comidas populares, solamente si nos encerramos en el baño para que nadie vea
es muy típico de los pardos, después del fulbito , ir a los
supermercados chinos a comprar cervezas, con el shorts y la casaca transpirada, inclusive algunos de ellos "en cueros" , haha! q horror..