Lo que más me molesta del avance de la ultraderecha es la licencia que se está dando la gente para ser bruta en público y sentirse orgullosa, el auge del antiintelectualismo y la promoción del evangelismo es sumamente peligroso.
Si en el capitalismo se premiara la habilidad o la inteligencia, las personas más ricas serían neurocirujanos, ingenieros y científicos.
Si se premiara el talento, serían artistas, escritores y creadores.
Si el capitalismo recompensara el trabajo duro, los más ricos serían limpiadores, obreros y trabajadores de servicios.
Pero ninguno de esos colectivos está entre los más ricos.
Porque en el capitalismo no hay meritocracia. Salvo que entendamos por mérito cierto tipo de prácticas que no tienen valor para la humanidad, sino solo para el que se hace rico con ellas.
Ni el cooling break, ni la publicidad invasiva, ni las distancias imposibles: lo peor de este Mundial es que una madre no pueda ver a su hijo cumplir el sueño de su vida por no tener autorizada una visa.
Hasta a los propios jugadores los requisan como si se tratara de delincuentes.
El fútbol era de la gente. Qué asco que la FIFA lo haya convertido en esto.
Un adolescente no se levanta un día y decide ser sicario.
Antes tuvo que haber pobreza, exclusión educativa, violencia intrafamiliar, ausencia de espacios comunitarios, presencia constante de grupos criminales, normalización de la violencia y cada una de esas situaciones es un ámbito donde el Estado tiene responsabilidades directas.
Los niños reclutados son víctimas antes que delincuentes. Cuando un niño de 12, 13 o 14 años es utilizado por una organización criminal, estamos frente a una víctima de explotación.
El crimen organizado los utiliza porque son más manipulables, más vulnerables y porque el sistema penal es ser menos severo.
Por eso, la discusión no debería comenzar señalando al niño sino preguntando que demonios ocurre para que una organización criminal llegue antes que la escuela, la comunidad y las instituciones públicas.
Cuando el reclutamiento infantil se vuelve masivo, sistemático o recurrente, deja de ser únicamente un problema de seguridad y se convierte en evidencia de un fracaso estatal en múltiples dimensiones desde la seguridad, educación, protección social, desarrollo territorial hasta la garantía de derechos.
El número de niños reclutados por para sicarios es el mayor indicador del fracaso del Estado y el gobierno porque dejó espacios vacíos que ocupó el crimen.
"no hay que comprar ropa usada porque está cargada de malas energías"
Sisi seguro que la ropa nueva hecha por niños tailandeses esclavizados tiene una energía bárbara.
Pagas 500 palos para ir con tu novia al concierto de Bad Bunny y un "ojeador" considera que tu pareja cumple con los cánones para estar en La Casita y te deja más solo que un habitante en Chernobyl. Lo peor de todo es que crees que compartirlo será una buena idea. En fin, en unos años pondrá los labios restregados en mil pollas en la mejilla de tu hijo para darle las buenas noches. Raros tiempos, los hombres buscando prostitutas para criar su prole.
la eterna batalla entre ciencias vs humanidades fue creada por los sosos de los ingenieros, pregúntale a gente de física, matemáticas o a biociencias sobre letras, pintura y música y segurísimo que es uno de los pilares de su vida
Vienen a Europa a disfrutar de su transporte público barato y eficiente, de educación y salud públicas accesibles, de jornadas de 8 horas y días de descanso conquistados gracias a sus sindicatos fuertes...pero cuando alguien pide lo mismo para América Latina, lo llaman comunista.