Quizás sus actitudes eran solo para mostrarme y hacerme entender que esto es lo que quiero, estar un domingo arrunchada con mis hijos, es la paz y la compañía que necesito.
He visto hombres hacer cosas increibles por las mujeres de sus sueños.
Aunque no tengan nada en el bolsillo, creeme que el hombre enamorado moveria cielo, mar y tierra para construirle un castillo a su reina.
Pero cuando no eres la indicada, las ganas faltan y las excusas sobran.