Dios nuestro, tu palabra nos llena al iniciar el día, por eso confiamos en que nunca estaremos solos, porque tú nos lo has prometido. Gracias por mostrar tu poder cada día en nuestras vidas, porque con él somos más que vencedores y podemos ganar cada batalla.
Tienes que aprender a cuidar de ti así como luchas para cuidar de los demás. Consiéntete, goza tu propia compañía y no permitas que nadie te haga creer que no necesitas cuidado.