las mujeres que saben trabajar y amar de verdad, no se derriten por dinero, se derriten por respeto, cuidado, amor verdadero y responsabilidad afectiva.
Quiero casarme con un hombre que sea sincero y vulnerable conmigo. Un hombre que me diga cuánto me ama y me señale mis errores con un tono dulce, que nunca invalide mis sentimientos, que admita sus errores y que haga todo lo posible para verme feliz.