Son feministas hasta que Bad Bunny les baila pegado.
Son socialistas hasta que descubren lo cómoda que es volar en primera clase.
Son ecologistas hasta que toca un fin de semana en yate o un vuelo a las Maldivas.
Son tolerantes hasta que se enteran de que votas a la derecha.
Son pacifistas hasta que alguien discrepa de ellos.
Son partidarios de la libertad de expresión hasta que escuchan algo que no les gusta.
Son antielitistas hasta que los invitan a un reservado VIP.
Son ciudadanos del mundo hasta que les toca tenerlos de vecino.
Son partidarios de repartir la riqueza hasta que les toca repartir la suya.
Un anciano está vendiendo sandías al lado de la carretera.
Su cartel dice:
1 por $3
3 por $10
Un joven se detiene y compra una sandía.
—Serán $3 —dice el anciano.
El joven entonces compra una segunda sandía. Y luego una tercera.
Después de pagar otros $3 cada vez, el joven toma sus sandías y empieza a alejarse.
Entonces se da la vuelta, sonriendo con orgullo.
—Oye, anciano —dice—, ¿te das cuenta de que acabo de comprar tres sandías por $9 en lugar de $10? Tal vez el negocio no sea lo tuyo.
El anciano sonríe y sacude la cabeza.
—Gracioso... cada vez que alguien pasa por aquí, compra tres sandías en lugar de una... y luego intenta enseñarme sobre negocios.
Mi abuelo no nos dejaba tirar ni el pan duro.
Se enfadaba.
De verdad.
Yo pensaba que era tacañería.
Cosas de viejo.
Una noche me vio dejar media barra en la basura.
No gritó.
Solo dijo:
—Ven.
Me llevó al cuarto de arriba.
Sacó una caja de lata.
Dentro había una cuchara torcida.
Una cartilla de racionamiento.
Y una foto de dos niños.
—Ese de la izquierda soy yo —dijo.
—El otro era tu tío Julián.
Yo no sabía que había tenido un hermano.
—Murió con nueve años.
Se me heló el cuerpo.
Mi abuelo cogió la cartilla con las manos temblando.
—En la posguerra aprendimos a comer despacio para engañar al hambre.
Él siempre me dejaba el último trozo.
Yo me lo comía.
Y le decía que mañana habría más.
Se quedó callado unos segundos.
Luego me enseñó la parte de atrás de la foto.
Había una frase escrita a lápiz:
“Si tú vives,
no tires nunca lo que a otro puede salvarle el día.”
Antes de guardar la caja, mi abuelo me miró y dijo:
—La pobreza no da vergüenza.
Vergüenza es olvidar lo que costó llenar un plato.
Viví en Hungría durante varios años bajo la dictadura de Orbán.
Lo gracioso era que la gente podía y decía lo que se le ocurría, se realizaban protestas frente al parlamento, había un bar de crucero gay calle abajo y Orbán organizaba elecciones.
Y, sin embargo, el país era una dictadura.
En cambio, en el Reino Unido, la gente tiende a ser notablemente reservada y si dicen algo equivocado de manera muy pública, terminan encerrados.
Y, sin embargo, es un país libre.
Una vez que entiendes que las palabras pueden significar lo que queramos que signifiquen, todo comienza a tener sentido.
Leo en el perfil de Elon un comentario, no indagué de qué hablaban, pero estas palabras aplican para todo el planeta:
"El problema con la mayoría de la gente es que nunca han visto el verdadero mal.
Son personas blandas que heredaron buenos tiempos y asumen que siempre fue así.
Su concepto del crimen es tan indulgente y compasivo que sienten más lástima por los criminales que por las víctimas.
Pero el verdadero mal, ese mal miserable, retorcido y sin alma, existe.
Si la gente débil no despierta, bastará con un pequeño número de personas malvadas para destruir vastas extensiones de todo lo bueno."
Activista: “Sólo compro ropa sin lana”
Granjero: "¿De qué está hecho?"
Activista: "Fibras sintéticas".
Agricultor: "Que están hechos de aceite."
Activista: "Sintéticos reciclados, en su mayoría".
Agricultor: "Que vierte microplásticos en los cursos de agua con cada lavado".
Activista: "Ese es un problema de la industria".
Agricultor: “La lana que produzco es biodegradable, vuelve a crecer cada año y no requiere petroquímicos”.
Activista: "Pero hay un animal involucrado".
Granjero: "Un animal que necesita ser esquilado de todos modos".
Activista: "Todavía no quiero usarlo"
Agricultor: "Estás eligiendo microplásticos en los ríos antes que un corte de pelo".
Activista: "Elijo no explotar a los animales".
Granjero: "Estás eligiendo explotar el océano en lugar de eso".
Los golpistas del 4 de febrero asesinaron a más de 100 personas, y aun así la democracia les dio amnistía, libertad y restituyó sus derechos políticos. Hoy, con Diosdado Cabello convertido en verdugo del poder, gobiernan con cientos de presos políticos y pretenden imponer una amnistía selectiva, donde deciden a quién perdonan y a quién no. No es justicia, es miedo a la libertad.
¿En serio RTVe?
Gana el PP en Aragón (que para mi es la misma mierda), ¿y le pones al lado a Hitler?
"Vamos a quitar las redes a los chavales, que hay mucho odio... mejor veniros a la RTVe, que aquí no hay odio, manipulación o bulos 🤡".
La madre que me parió.
Esto lo ve gente como mi abuela de 87 años, y entra en PÁNICO, pensando que van a crear campos de concentración, que van a fusilar a gente que no opine igual, y que empieza una dictadura nazi.
Representáis justo lo que decís combatir y lo que juráis evitar.
Sois la mayor escoria de la TV junto con la Sexta, y en 1-2 generaciones máximo, VAIS A DESAPARECER (por fin).
Hace tres semanas, el ministro de Educación afgano anunció que las mujeres tendrían prohibido asistir permanentemente a las escuelas.
ONU Mujeres no ha dicho ni una palabra.
El problema con Bad Bunny es la hipocresía. Se llena la boca contra EE. UU. porque eso vende rebeldía, pero enmudece frente a las dictaduras de Cuba, Nicaragua y Venezuela. Ni una palabra contra Maduro.
Ese “activismo” es cómodo y cobarde: grita donde no cuesta y se esconde donde hay presos políticos.
No es protesta: es propaganda.
Rebeldía de utilería, moral selectiva y comunismo de escaparate.
Si vas a jugar a la conciencia social, no te calles ante los tiranos. Si no, deja de fingir.
simón bolívar viendo a los países que él mismo libertó (siendo venezolano) diciéndole a los venezolanos cómo salir de una dictadura sin ayuda extranjera
Si, porque desde que tenemos esa edad estamos viendo a nuestros padres y abuelos llorar frente al televisor viendo como civiles armados por el gobierno atacaba a marchas y masacraban a la gente. Busca el 11 de Abril del 2002.