¿Qué tan vacío tiene que estar alguien por dentro para no sentir nada después de conseguir algo que deseó durante tanto tiempo y por lo que trabajó tan duro?
No hay sensación más gratificante que completar la jornada en tu lote, salir en la quietud de la noche y emprender el camino de regreso a casa, conduciendo con calma, mientras una buena música acompaña el viaje.