En el tablero de la vida, las piezas cambian de posición con cada movimiento del tiempo: hoy somos peones avanzando llenos de energía y sueños,mañana somos torres protegiendo a quienes dependen de nosotros, y un día, como reyes en el ocaso, observaremos cómo otros toman el relevo
Hablar de nuestro dolor transforma lo que sufrimos. Hablar de lo que nos duele es observar, entender y re significar lo que nos ha tocado vivir. Cada palabra expresada libera el peso del silencio; es un suspiro de alivio, un abrazo invisible. El corazón encuentra consuelo en el eco de las palabras, son un faro de luz en el océano de la soledad.
Energía es lo que hace que los demás se enamoren de ti, cómo los haces sentir.
No es tu físico, tu dinero, o tu profesión lo que te hace magnético…
Te vuelve inolvidable; el transformar el corazón de los que te rodean con tu sola presencia/energía.