Yo gano lo mismo diciendo que la educación funciona de maravilla que diciendo que tiene graves problemas. Pero hay algo que me impide mirar hacia otro lado: los alumnos. Y la realidad es que estamos enviando a demasiados jóvenes al mundo real sin la preparación académica, las habilidades y las competencias que van a necesitar para afrontarlo. Es como si dedicáramos años a enseñarles a navegar en una piscina y después los lanzáramos en mitad del océano durante una tormenta.
Cuando Virgina Woolf dijo: “Hay una especie de tristeza que surge cuando se sabe demasiado, cuando se ve el mundo como realmente es” describió perfecto lo que significa crecer.
Un profesor mío, Pablo Constantini, hablaba en contra del facilismo en educación diciendo que era como un "desprecio benevolente": como no te considero capaz de algo mejor, te apruebo y te dejo pasar. Esa es la filosofía que hoy sostiene toda la educación. También en la conducta.
No importa, el lunes su maestra les preguntará que emoción sienten, les hará salir a explicar en público sus sensaciones....por supuesto no les enseñará a leer en voz alta. Eso es facha y carca.
"Las personas amantes de la literatura tienen partes de sus mentes inmunes al adoctrinamiento. Si #lees, puedes aprender a pensar por ti mismo."
Doris Lessing
Lo de las elecciones en Andalucía ha dejado ver, claramente, la nula conciencia de clase que tiene la gente de sí misma.
El obrero ni se ve obrero ni quiere verse como él, por eso vota al señorito.
Otra verdad incómoda. A la FP (como a estudios superiores) llega el alumnado con la ESO regalada, y hay que enseñarles lo básico, no ya para el grado, sino siquiera para la vida. No; a la FP se viene a aprender una profesión, no a mejorar comprensión lectora.
En cada escenario que pisamos, hay un momento que se repite.
Un pasodoble que nadie callará por más que algunos quieran. Un final. Y una mayoría que lo canta con nosotros.
Este fin de semana, se volverá a repetir y esperamos que esa mayoría hable y nadie la pueda callar.