#contigochv...me emocioné con tus palabras julio, hace 15 años mi madre partió con él de arriba. La extraño y me ha hecho mucha falta. Un abrazo al cielo madre mía ❤️❤️
@chilevision ...estoy viendo el desalojo de la toma en viña. Honestamente, me indigna escuchar a los extranjeros EXIGIENDO derechos. No quieren albergues, el transporte escolar a la puerta, que el gobierno les dé una solución a todos sus problemas. Porfa, basta.
@germancodina@mjossandon@KarlaEnAccion Cuandoooooo habías visto a esta mina en la comuna...??? Cuando..??? Jamassss, ahora con los arreglines de la derecha se quiere acomodar acá. Ojalá la gente no vote por la derecha, por lo menos yo nica voto por esta tipa.
@pinera77@sebastianpinera Solo alguien que ha perdido a su padre o madre te puede entender. El tiempo te dará consuelo y Dios la fuerza y enteresa para sobrellevar, un abrazo
TRISTE REALIDAD…
Una pareja de ancianos entró a un local de McDonald’s y se sentó junto a una mesa donde unos jóvenes estaban cenando.
El anciano se acercó a la caja e hizo su pedido, hamburguesa, papas fritas y un refresco.
Desenvolvió la hamburguesa, la cortó por la mitad y puso una mitad junto a su esposa; con mucho cuidado, contó todas las papas fritas he hizo lo mismo. Metió dos popotes dentro del refresco y lo puso entre él y su esposa.
La anciana empezó a comer su media hamburguesa, la gente se le quedó mirando con compasión. Un joven se les acercó y educadamente, les ofreció comprarles otra ración de comida.
La anciana respondió que no se molestara, que estaban acostumbrados a compartirlo todo. La gente se dio cuenta de que el anciano no había probado bocado, sólo miraba como comía su esposa, y de vez en cuando, bebía un poquito de refresco.
El joven se acercó otra vez y les repitió su oferta. Esta vez fue el anciano el que le explicó que no, que ellos estaban acostumbrados a compartir todo.
El joven entonces le preguntó al anciano. ¿Y usted qué está esperando entonces? ¡¡¡LOS DIENTES!!! Incentivando la lectura gracias por leer hasta el final
PONIÉNDOME VIEJA ?
Te estas volviendo vieja me dijeron, has dejado de ser tú te estas volviendo amargada y solitaria .
-No, respondí .
No me estoy volviendo vieja me estoy volviendo sabia.
He dejado de ser lo que a otros agrada para convertirme en lo que a mi me agrada ser, he dejado de buscar la aceptación de los demás para aceptarme a mi misma, he dejado tras de mi los espejos mentirosos que engañan sin piedad .
-No, no me estoy volviendo vieja.
Me estoy volviendo asertiva, selectiva de lugares, personas ,costumbres e ideologías .
He dejado ir apegos, dolores innecesarios, personas tóxicas, almas enfermas y corazones podridos, no es por amargura es simplemente por salud .
Dejé las noches de fiesta por insomnios de aprendizaje, dejé de vivir historias y comencé a escribirlas, hice a un lado los estereotipos impuestos, dejé de traer maquillaje en mi bolso ahora llevó un libro que embellece mi mente .
Cambie las copas de vino por tazas de café, me olvidé de idealizar la vida y comencé a vivirla .
No, no me estoy poniendo vieja .
Llevo en el alma lozanía y en el corazón la inocencia de quien a diario se descubre .
Llevó en las manos la ternura de un capullo que al abrirse expandirá sus alas a otros sitios inalcanzables para aquellos que sólo buscan la frivolidad de lo material.
Llevó en mi rostro la sonrisa, que se escapa traviesa al observar la simplicidad de la naturaleza ,llevó en mis oídos el trinar de las aves alegrando mi andar.
No, no me estoy volviendo vieja .
Me estoy volviendo selectiva, apostando mi tiempo a lo intangible , reescribiendo el cuento que alguna vez me contaron, redescubriendo mundos, rescatando aquellos viejos libros que a medias páginas había olvidado .
Me estoy volviendo más prudente he dejado los arrebatos que nada enseñan ,estoy aprendiendo a hablar de cosas trascendentes, estoy aprendiendo a cultivar conocimientos, estoy sembrando ideales y forjando mi destino .
No, no es que me esté volviendo vieja por dormir temprano los sábados, es que también los domingos hay que despertar temprano, disfrutar el café sin prisa y leer con calma un poemario.
No es por vejez por lo que se camina lento, es para observar la torpeza de los que a prisa andan y tropiezan con el descontento.
No es por vejez por lo que a veces se guarda silencio, es simplemente por que no a toda palabra hay que hacerle eco.
No, no me estoy poniendo vieja, estoy comenzando a vivir lo que realmente me interesa.
Marisol López Parra
Derechos reservados de autor /propiedad intelectual protegida.
Sinaloa, México.
"Mis padres vivieron 55 años casados. Una mañana, mi mamá bajaba las escaleras para prepararle a papá el desayuno, sufrió un infarto y cayó. Mi padre la levantó como pudo y, casi a rastras, la subió a la camioneta. A toda velocidad, sin respetar semáforos, la condujo hasta el hospital.
Cuando llegó, por desgracia, ya había fallecido.
Durante el sepelio, mi padre no habló; su mirada estaba perdida. Casi no lloró.
Esa noche, sus hijos nos reunimos con él. En un ambiente de dolor y nostalgia, recordamos hermosas anécdotas y él pidió a mi hermano, teólogo, que le dijera donde estaría mamá en ese momento. Mi hermano comenzó a hablar de la vida después de la muerte, y de conjeturas de cómo y dónde estaría ella.
Mi padre escuchaba con atención. De pronto pidió que lo lleváramos al cementerio.
"¡Papá!", respondimos, "¡son las 11 de la noche, no podemos ir al cementerio ahora!".
Alzó la voz, y con una mirada vidriosa dijo:
"No discutan conmigo, por favor, no discutan con el hombre que acaba de perder a la que fue su esposa por 55 años".
Se produjo un momento de respetuoso silencio, no discutimos más. Fuimos al cementerio, pedimos permiso al velador. Con una linterna llegamos a la tumba. Mi padre la acarició, oró y nos dijo a sus hijos, que veíamos la escena conmovidos:
"Fueron 55 años... ¿saben? Nadie puede hablar del amor verdadero, si no tiene idea de lo que es compartir la vida con una mujer".
Hizo una pausa, y se limpió la cara. "Ella y yo, estuvimos juntos en aquella crisis. Cambié de empleo...", continuó. "Hicimos el equipaje cuando vendimos la casa y nos mudamos de ciudad. Compartimos la alegría de ver a nuestros hijos terminar sus carreras, lloramos uno al lado del otro la partida de los seres queridos, oramos juntos en la sala de espera de algunos hospitales, nos apoyamos en el dolor, nos abrazamos en cada Navidad, y perdonamos nuestros errores... Hijos, ahora se ha ido, y estoy contento, ¿saben por qué?
Porque se fue antes que yo. Ella no tuvo que vivir la agonía y el dolor de enterrarme, de quedarse sola después de mi partida. Seré yo quien pase por eso, y le doy gracias a Dios. La amo tanto, que no me hubiera gustado que sufriera...".
Cuando mi padre terminó de hablar, mis hermanos y yo teníamos el rostro empapado en lágrimas. Lo abrazamos, y él nos consoló: "Todo está bien, podemos irnos a casa; ha sido un buen día".
Esa noche entendí lo que es el verdadero amor; dista mucho del romanticismo, no tiene que ver demasiado con el erotismo, ni con el sexo, más bien se vincula al trabajo, al complemento, al cuidado y, sobre todo, al verdadero amor que se profesan dos personas realmente comprometidas".❤️❤️💋💋
@pedrinmatita1 Ufff...una basurita en mis ojos. Gracias por la historia, me recordó a la de mis padres (50 años juntos) hasta que mi mamá partió junto al de arriba hacen 13 años.