pertenezco a quien me permite ser yo, a quien comprende mis ritmos y tiempos ausentes, a quien logra verme con paciencia, a quien me abre su corazón sin temer a que yo de turista lo aprecie como un artista, a quien no me presione ni me enjaule en prejuicios o en monotonías.
nada más doloroso que el silencio entre dos personas que se aman separándose porque una no supo ordenar sus prioridades y la otra tuvo que elegir el amor propio.
tengo una conexión con alguien que nunca se podrá romper, incluso si estamos separados por azares del destino, y aunque lo neguemos, siempre sentiremos esa nostalgia en el corazón y una parte del uno vivirá en el otro; hay gente que te marca de por vida y no podemos evitarlo.