Reconozco que el concepto "presentar en sociedad a mi hermana como si fuera un nuevo iPhone para hacerla famosa en minutos y que no tenga que pegar un palo al agua en su vida" ha superado mis estándares distópicos incluso siendo consciente de que vivo en pleno capitalismo tardío.
Lo peor de eurovisión no es que participe un país genocida, es que el concurso está amañado por y para ellos. Como eurofan me avergüenzo y la gente que no ha hecho boicot, no os entiendo.
En mi casa hacemos exactamente lo mismo desde que tengo uso de razón y no nos hemos muerto por no hacerlo este año.
¿Sabes quiénes sí han muerto? Miles de palestinos, víctimas de un genocidio por un país que se burla y se jacta de ello públicamente. Gilipollas.