Hoy en clase, el profesor de matemáticas se equivocó con la fórmula de la ecuación y todo el curso se rió hasta que él mismo se dio cuenta y se sonrojó Un momento muy gracioso que nunca olvidaremos!
Vecinos, dejémosle un poco de comida sobrante en la cesta de la entrada del bloque para los que lo necesiten! Un pequeo gesto hace un gran calor en el corazón.