Una leyenda japonesa dice que a veces lo que parece mala suerte es protección. Si pierdes el autobús, quizá evitaste un accidente. Si alguien se va, quizá está dejando espacio para quien sí debe llegar. No todo lo que se pierde es una pérdida
Soy una persona muy observadora, así que si, Si lo escuché, si lo vi, si me di cuenta, si capte, lo noté, lo presentí, supe lo que pasaba, lo vi venir, pero solo decidí quedarme en silencio.
Creo firmemente en que los días se afrontan diferente si uno se despierta agradeciendo y no quejándose. La vida no es fácil como para sumarle una queja constante.
Tómatelo personal, te prometo que a esta edad la gente si sabe lo que hace, con quién y porque, no hay excusas, los hechos no se justifican y no debes minimizar nada.
“La vida premia a los que se atreven”
Momi: “La vida no premia a los que esperan, la vida premia a los que se atreven, a los que se animan. Así que deja de estar ahí, parate y animate a eso que nunca te atreviste”
Se me podrá olvidar todo, pero jamás la noche en la que el reloj marcó las 5:00 am
y yo aún no dormía, pensando en cómo iba
a poder salir adelante de nuevo y volver a brillar como solía hacerlo.
Soy el tipo de mujer que atraviesa sus días más difíciles en silencio. No me quejo mucho, no siempre pido ayuda y rara vez me desahogo. Cargo con mi propio peso y siempre voy por la vida con la mentalidad de “yo veré cómo lo resuelvo”