Estimado Héctor:
No hay justificación alguna para hacer sufrir a un ser vivo. Cuando quieras apreciar el arte, te invito a un museo. Lo que ustedes apoyan es una actividad cobarde, sádica y abusiva…
Mis principios están fundamentados en el respeto a la vida, la tolerancia y la nula violencia.
Nada me hará cambiar de opinión.
Te mando un abrazo.
📰 «El antitaurino, al comprobar que con el primer rejón la sangre del toro le llega hasta la pezuña, se niega a seguir y deja las verónicas y los pases de pecho para quienes se los quieran tragar».
Un domingo más, Manuel Vicent.