No, a mí no me gusta discutir. Me gusta poder decir lo que me molesta sin que me hagan sentir exagerada o conflictiva. Porque expresar lo que duele no es discutir, es poner límites. Y quien sabe amar, escucha para comprender, no para defender su ego.
El amor después de los 25 es diferente.
No buscas emociones fuertes. Buscas estabilidad, amabilidad y objetivos compartidos. Ya has superado la etapa de los juegos y las mariposas en el estómago.
Anhelas paz, seguridad emocional y a alguien cuyo futuro coincida con el tuyo.
Poco se habla de lo bonito que es tener a un hombre que huele a hogar, que no se te pierde los fines de semana, que su prioridad es trabajar, pasar tiempo contigo y que te elija por sobre todas las cosas.