LA MANO DE ROBLES MONTOYA DETRÁS DEL SUTCSEIIO: ¿QUIÉN LE ABRIÓ LA PUERTA?… MIENTRAS SOSA Y GUZMÁN SIGUEN INTOCADOS
Sayda Morales Bustamante
No hizo falta gran cosa. Un puñado de mantas del Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Colegio Superior para la Educación Integral Intercultural de Oaxaca (SUTCSEIIO) bastó para que el Gobierno de Oaxaca abriera mesa de diálogo de inmediato.
Esa desproporción entre el tamaño real de la protesta y la velocidad de la respuesta gubernamental es, precisamente, la pista. Nadie negocia con esa urgencia frente a un conflicto menor a menos que detrás haya algo que no se ve a simple vista. Y lo que circula entre quienes conocen el tablero político oaxaqueño es que el verdadero operador de este conflicto no es el sindicato, sino Benjamín Robles Montoya. El secretario general Gamaliel Caballero Mejía pone la cara y encabeza las mantas, pero el peso real de la movilización vino del financiamiento ilegal.
Ese dato vuelve el episodio todavía más incómodo, porque Robles Montoya no es un aliado del gobierno estatal: es su enemigo político declarado, el rival más abierto de Salomón Jara Cruz dentro del propio Morena. Que una operación atribuible a un adversario de esa magnitud haya logrado, en cuestión de días, sentar al gobierno a negociar no se explica solo con torpeza. Obliga a preguntarse si alguien dentro del propio gabinete estatal facilitó el camino: si hay, dentro del círculo de Jara, quien responde primero a los intereses de enemigos de Jara que a los del gobierno que dice servir.
Algo dentro de la propia estructura de gobierno permitió que el garlito funcionara. Alguien trató como crisis mayor lo que era, en tamaño, un conflicto menor, y con eso le entregó a Robles Montoya exactamente lo que buscaba: una mesa, una negociación, un reconocimiento político que una protesta de esa escala no debería haber conseguido por sí sola. El resultado fue que el gobierno terminó legitimando, sin que el propio gobernador necesariamente lo haya decidido así, una operación que se disfrazó de demanda laboral.
Ese mismo gobierno tiene, documentados y sin necesidad de un solo bloqueo, dos expedientes de nepotismo y colocación familiar en Flavio Sosa Villavicencio, titular de SECULTA, y en Delfina Elizabeth Guzmán Díaz, directora general del COBAO. Ahí no hubo mantas ni consignas: la evidencia está en directorios oficiales, en declaraciones patrimoniales y en registros de nómina. Frente a esa evidencia sólida, la respuesta del gobierno ha sido el silencio absoluto. Ninguno de los dos ha enfrentado auditoría, ninguno ha sido citado a explicar sus nombramientos familiares.
La lección que deja este episodio es una advertencia, no una condena: si un enemigo declarado como Robles Montoya logró, con un conflicto de esta escala, sentar a negociar a todo un gobierno, es porque alguien adentro le abrió la puerta. El gobernador tendría que preguntarse, antes que nadie más, quién en su propio gabinete respondió más rápido a los intereses de su adversario que a los suyos. Ese, y no el sindicato, es el riesgo real que su gobierno enfrenta.
@salomonj@Fiscaloaxaca@flaviososavilla@RenchoPalacios@Nino_Morales1@saymipinedav@GobOax@jesusromerooax@Claudiashein@efektoaguila@DimePetri@JJDiazMachuca@PeatonVigilante@SEGOB_mx@HonestidadOax@lumendoz@ASFE_OAXACA@Admon_GobOax@DelfinaGuzmanD1
LA MANO DE ROBLES MONTOYA DETRÁS DEL SUTCSEIIO: ¿QUIÉN LE ABRIÓ LA PUERTA?… MIENTRAS SOSA Y GUZMÁN SIGUEN INTOCADOS
Sayda Morales Bustamante
No hizo falta gran cosa. Un puñado de mantas del Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Colegio Superior para la Educación Integral Intercultural de Oaxaca (SUTCSEIIO) bastó para que el Gobierno de Oaxaca abriera mesa de diálogo de inmediato.
Esa desproporción entre el tamaño real de la protesta y la velocidad de la respuesta gubernamental es, precisamente, la pista. Nadie negocia con esa urgencia frente a un conflicto menor a menos que detrás haya algo que no se ve a simple vista. Y lo que circula entre quienes conocen el tablero político oaxaqueño es que el verdadero operador de este conflicto no es el sindicato, sino Benjamín Robles Montoya. El secretario general Gamaliel Caballero Mejía pone la cara y encabeza las mantas, pero el peso real de la movilización vino del financiamiento ilegal.
Ese dato vuelve el episodio todavía más incómodo, porque Robles Montoya no es un aliado del gobierno estatal: es su enemigo político declarado, el rival más abierto de Salomón Jara Cruz dentro del propio Morena. Que una operación atribuible a un adversario de esa magnitud haya logrado, en cuestión de días, sentar al gobierno a negociar no se explica solo con torpeza. Obliga a preguntarse si alguien dentro del propio gabinete estatal facilitó el camino: si hay, dentro del círculo de Jara, quien responde primero a los intereses de enemigos de Jara que a los del gobierno que dice servir.
Algo dentro de la propia estructura de gobierno permitió que el garlito funcionara. Alguien trató como crisis mayor lo que era, en tamaño, un conflicto menor, y con eso le entregó a Robles Montoya exactamente lo que buscaba: una mesa, una negociación, un reconocimiento político que una protesta de esa escala no debería haber conseguido por sí sola. El resultado fue que el gobierno terminó legitimando, sin que el propio gobernador necesariamente lo haya decidido así, una operación que se disfrazó de demanda laboral.
Ese mismo gobierno tiene, documentados y sin necesidad de un solo bloqueo, dos expedientes de nepotismo y colocación familiar en Flavio Sosa Villavicencio, titular de SECULTA, y en Delfina Elizabeth Guzmán Díaz, directora general del COBAO. Ahí no hubo mantas ni consignas: la evidencia está en directorios oficiales, en declaraciones patrimoniales y en registros de nómina. Frente a esa evidencia sólida, la respuesta del gobierno ha sido el silencio absoluto. Ninguno de los dos ha enfrentado auditoría, ninguno ha sido citado a explicar sus nombramientos familiares.
La lección que deja este episodio es una advertencia, no una condena: si un enemigo declarado como Robles Montoya logró, con un conflicto de esta escala, sentar a negociar a todo un gobierno, es porque alguien adentro le abrió la puerta. El gobernador tendría que preguntarse, antes que nadie más, quién en su propio gabinete respondió más rápido a los intereses de su adversario que a los suyos. Ese, y no el sindicato, es el riesgo real que su gobierno enfrenta.
@salomonj@Fiscaloaxaca@flaviososavilla@RenchoPalacios@Nino_Morales1@saymipinedav@GobOax@jesusromerooax@Claudiashein@efektoaguila@DimePetri@JJDiazMachuca@PeatonVigilante@SEGOB_mx@HonestidadOax@lumendoz@ASFE_OAXACA@Admon_GobOax@DelfinaGuzmanD1
OCHO INICIATIVAS, CERO RESULTADOS PARA OAXACA: EL BALANCE LEGISLATIVO DE LAURA ESTRADA MAURO
Sayda Morales Bustamante
El Sistema de Información Legislativa del gobierno federal registra ocho iniciativas presentadas por la senadora Laura Estrada Mauro durante la actual legislatura. De esas ocho, una fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 20 de diciembre de 2024: una reforma a los artículos 124 y 125 de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, un ajuste de organización interna del propio Poder Judicial que no atiende ninguna causa específica de Oaxaca. Las siete restantes ( las que sí tocan directamente al estado) permanecen, hasta hoy, pendientes en comisión, algunas desde octubre de 2024 y otras tan recientes como abril de 2026.
El catálogo de esas siete iniciativas detenidas es el que debería medir su desempeño como senadora por Oaxaca. Ahí están una adición a la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, una reforma al Código Nacional de Procedimientos Penales, ajustes a la Ley del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas, una reforma constitucional al artículo 27, cambios a la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión con impacto directo en comunidades indígenas, y una reforma constitucional a los artículos 2° y 27 vinculada al campo y a derechos de pueblos originarios. Son, en conjunto, las causas que un senador oaxaqueño debería estar empujando con mayor urgencia. Ninguna ha salido de comisión.
Entre las ocho figura también una iniciativa de bajo costo político: declarar el 19 de julio como Día Nacional de la Pelota Mixteca, presentada junto con el senador Luis Alfonso Silva Romo y otros dos legisladores. Es la única de las ocho que comparte autoría con Silva Romo, y corre exactamente la misma suerte que el resto de su propio historial: pendiente en comisión desde marzo de 2026, sin dictamen.
El caso de Estrada Mauro tiene un matiz que lo distingue de otros legisladores con estancamiento legislativo: es senadora de Morena, el partido que controla la mayoría en el Senado. A diferencia de un aliado externo que depende de negociar con la bancada mayoritaria, ella forma parte de esa misma mayoría. No hay, en su caso, obstáculo de correlación de fuerzas que explique por qué siete de sus ocho iniciativas no han logrado avanzar ni un paso desde su presentación.
Que la única iniciativa aprobada haya sido, precisamente, la que menos relación tiene con Oaxaca, no habla de mala suerte. Habla de dónde estuvo puesto el esfuerzo real de seguimiento: se dictaminó, se aprobó y se publicó en apenas dos meses una reforma de organización interna del Poder Judicial, mientras las reformas con impacto directo en comunidades indígenas, en seguridad social militar o en el reparto de la tierra siguen esperando desde hace más de un año sin que nadie las mueva de comisión. Ese contraste desmiente cualquier idea de que a Estrada Mauro simplemente le falta tiempo o correlación de fuerzas: cuando algo le importó lo suficiente, avanzó rápido.
El balance queda documentado en el propio sistema oficial: ocho iniciativas presentadas, una convertida en norma vigente sin relación con las necesidades del estado, y siete detenidas en comisión sin fecha de resolución. Los temas de igualdad de género, procuración de justicia, seguridad social militar y derechos de pueblos indígenas que Estrada Mauro eligió representar siguen, en su totalidad, exactamente donde estaban antes de que ella los presentara. Para efectos de lo que Oaxaca necesita de su senadora, el resultado es el mismo que si no hubiera presentado nada.
#Oaxaca #México
@salomonj@Fiscaloaxaca@flaviososavilla@RenchoPalacios@Nino_Morales1@saymipinedav@GobOax@jesusromerooax@Claudiashein@efektoaguila@Bravo_mm@DimePetri@JJDiazMachuca@PeatonVigilante@SEGOB_mx@HonestidadOax@lumendoz@ASFE_OAXACA@Admon_GobOax@rito_noel@OHarfuch@LauraEstradaMau
#Oaxaca LA EXDIRECTORA SEÑALADA POR EL DESFALCO DEL COBAO SE PASEA COMO INVITADA DE HONOR EN GRADUACIONES DE LOS PLANTELES 01 Y 39
Sayda Morales Bustamante
Angélica García Pérez, la exfuncionaria bajo cuya gestión el Colegio de Bachilleres del Estado de Oaxaca (COBAO) quedó sumido en una crisis financiera severa, fue recibida como “invitada especial” en las ceremonias de graduación de los planteles 01 Pueblo Nuevo y 39 Nazareno Etla. La reaparición ocurre mientras enfrenta, según fuentes judiciales, una carpeta de investigación abierta por presunta falsificación de firmas y huellas dactilares, así como por la fabricación de cartas renuncia apócrifas utilizadas para desplazar a al menos una docena de directores de plantel que estorbaban su gestión.
De acuerdo con esas mismas fuentes, la carpeta de investigación número 97(FEMCCO)2026, referida en el oficio FEMCCO/DIPHCAPYPEO/1797/2026, la señala como principal investigada. Los hechos que se le atribuyen no son menores: alteración de documentos oficiales y simulación de actos jurídicos, conductas que pueden derivar en responsabilidad tanto del fuero estatal como del federal. Se trata, hasta ahora, de señalamientos bajo investigación, no de una sentencia; pero la gravedad de los delitos imputados no es compatible con el trato de honor que recibió en dos planteles del propio colegio que ella misma dejó en quiebra.
Que una funcionaria señalada por el colapso financiero de la institución, y bajo escrutinio penal por presunta falsificación documental, sea presentada como invitada de honor frente a jóvenes que se gradúan no es un descuido protocolario. Es una decisión institucional que exhibe, en los hechos, a quién se sigue protegiendo dentro del COBAO.
Padres de familia y trabajadores de los planteles 01 y 39, que enfrentaron directamente la crisis operativa y económica atribuida a su gestión, calificaron la aparición como una ofensa a la comunidad educativa. La molestia no es gratuita: mientras el colegio arrastra las consecuencias del desfalco documentado en su administración, los directivos de esos planteles decidieron sentarla en el presídium como ejemplo para los egresados.
Bajo qué criterio una institución que aún resiente el daño de su gestión elige rendirle honores públicos a quien está siendo investigada penalmente por falsificar la salida de sus propios directores. Esa decisión, tomada con el expediente ya abierto en la Fiscalía, no tiene explicación que no involucre protección política.
@salomonj@Fiscaloaxaca@flaviososavilla@RenchoPalacios@Nino_Morales1@saymipinedav@GobOax@jesusromerooax@Claudiashein@efektoaguila@Bravo_mm@DimePetri@JJDiazMachuca@PeatonVigilante@SEGOB_mx@HonestidadOax@lumendoz@ASFE_OAXACA@Admon_GobOax@rito_noel@OHarfuch@COBAO_GobOax
OCHO INICIATIVAS, CERO RESULTADOS PARA OAXACA: EL BALANCE LEGISLATIVO DE LAURA ESTRADA MAURO
Sayda Morales Bustamante
El Sistema de Información Legislativa del gobierno federal registra ocho iniciativas presentadas por la senadora Laura Estrada Mauro durante la actual legislatura. De esas ocho, una fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 20 de diciembre de 2024: una reforma a los artículos 124 y 125 de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, un ajuste de organización interna del propio Poder Judicial que no atiende ninguna causa específica de Oaxaca. Las siete restantes ( las que sí tocan directamente al estado) permanecen, hasta hoy, pendientes en comisión, algunas desde octubre de 2024 y otras tan recientes como abril de 2026.
El catálogo de esas siete iniciativas detenidas es el que debería medir su desempeño como senadora por Oaxaca. Ahí están una adición a la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, una reforma al Código Nacional de Procedimientos Penales, ajustes a la Ley del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas, una reforma constitucional al artículo 27, cambios a la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión con impacto directo en comunidades indígenas, y una reforma constitucional a los artículos 2° y 27 vinculada al campo y a derechos de pueblos originarios. Son, en conjunto, las causas que un senador oaxaqueño debería estar empujando con mayor urgencia. Ninguna ha salido de comisión.
Entre las ocho figura también una iniciativa de bajo costo político: declarar el 19 de julio como Día Nacional de la Pelota Mixteca, presentada junto con el senador Luis Alfonso Silva Romo y otros dos legisladores. Es la única de las ocho que comparte autoría con Silva Romo, y corre exactamente la misma suerte que el resto de su propio historial: pendiente en comisión desde marzo de 2026, sin dictamen.
El caso de Estrada Mauro tiene un matiz que lo distingue de otros legisladores con estancamiento legislativo: es senadora de Morena, el partido que controla la mayoría en el Senado. A diferencia de un aliado externo que depende de negociar con la bancada mayoritaria, ella forma parte de esa misma mayoría. No hay, en su caso, obstáculo de correlación de fuerzas que explique por qué siete de sus ocho iniciativas no han logrado avanzar ni un paso desde su presentación.
Que la única iniciativa aprobada haya sido, precisamente, la que menos relación tiene con Oaxaca, no habla de mala suerte. Habla de dónde estuvo puesto el esfuerzo real de seguimiento: se dictaminó, se aprobó y se publicó en apenas dos meses una reforma de organización interna del Poder Judicial, mientras las reformas con impacto directo en comunidades indígenas, en seguridad social militar o en el reparto de la tierra siguen esperando desde hace más de un año sin que nadie las mueva de comisión. Ese contraste desmiente cualquier idea de que a Estrada Mauro simplemente le falta tiempo o correlación de fuerzas: cuando algo le importó lo suficiente, avanzó rápido.
El balance queda documentado en el propio sistema oficial: ocho iniciativas presentadas, una convertida en norma vigente sin relación con las necesidades del estado, y siete detenidas en comisión sin fecha de resolución. Los temas de igualdad de género, procuración de justicia, seguridad social militar y derechos de pueblos indígenas que Estrada Mauro eligió representar siguen, en su totalidad, exactamente donde estaban antes de que ella los presentara. Para efectos de lo que Oaxaca necesita de su senadora, el resultado es el mismo que si no hubiera presentado nada.
#Oaxaca #México
@salomonj@Fiscaloaxaca@flaviososavilla@RenchoPalacios@Nino_Morales1@saymipinedav@GobOax@jesusromerooax@Claudiashein@efektoaguila@Bravo_mm@DimePetri@JJDiazMachuca@PeatonVigilante@SEGOB_mx@HonestidadOax@lumendoz@ASFE_OAXACA@Admon_GobOax@rito_noel@OHarfuch@LauraEstradaMau
OCHO INICIATIVAS, CERO RESULTADOS PARA OAXACA: EL BALANCE LEGISLATIVO DE LAURA ESTRADA MAURO
Sayda Morales Bustamante
El Sistema de Información Legislativa del gobierno federal registra ocho iniciativas presentadas por la senadora Laura Estrada Mauro durante la actual legislatura. De esas ocho, una fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 20 de diciembre de 2024: una reforma a los artículos 124 y 125 de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, un ajuste de organización interna del propio Poder Judicial que no atiende ninguna causa específica de Oaxaca. Las siete restantes ( las que sí tocan directamente al estado) permanecen, hasta hoy, pendientes en comisión, algunas desde octubre de 2024 y otras tan recientes como abril de 2026.
El catálogo de esas siete iniciativas detenidas es el que debería medir su desempeño como senadora por Oaxaca. Ahí están una adición a la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, una reforma al Código Nacional de Procedimientos Penales, ajustes a la Ley del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas, una reforma constitucional al artículo 27, cambios a la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión con impacto directo en comunidades indígenas, y una reforma constitucional a los artículos 2° y 27 vinculada al campo y a derechos de pueblos originarios. Son, en conjunto, las causas que un senador oaxaqueño debería estar empujando con mayor urgencia. Ninguna ha salido de comisión.
Entre las ocho figura también una iniciativa de bajo costo político: declarar el 19 de julio como Día Nacional de la Pelota Mixteca, presentada junto con el senador Luis Alfonso Silva Romo y otros dos legisladores. Es la única de las ocho que comparte autoría con Silva Romo, y corre exactamente la misma suerte que el resto de su propio historial: pendiente en comisión desde marzo de 2026, sin dictamen.
El caso de Estrada Mauro tiene un matiz que lo distingue de otros legisladores con estancamiento legislativo: es senadora de Morena, el partido que controla la mayoría en el Senado. A diferencia de un aliado externo que depende de negociar con la bancada mayoritaria, ella forma parte de esa misma mayoría. No hay, en su caso, obstáculo de correlación de fuerzas que explique por qué siete de sus ocho iniciativas no han logrado avanzar ni un paso desde su presentación.
Que la única iniciativa aprobada haya sido, precisamente, la que menos relación tiene con Oaxaca, no habla de mala suerte. Habla de dónde estuvo puesto el esfuerzo real de seguimiento: se dictaminó, se aprobó y se publicó en apenas dos meses una reforma de organización interna del Poder Judicial, mientras las reformas con impacto directo en comunidades indígenas, en seguridad social militar o en el reparto de la tierra siguen esperando desde hace más de un año sin que nadie las mueva de comisión. Ese contraste desmiente cualquier idea de que a Estrada Mauro simplemente le falta tiempo o correlación de fuerzas: cuando algo le importó lo suficiente, avanzó rápido.
El balance queda documentado en el propio sistema oficial: ocho iniciativas presentadas, una convertida en norma vigente sin relación con las necesidades del estado, y siete detenidas en comisión sin fecha de resolución. Los temas de igualdad de género, procuración de justicia, seguridad social militar y derechos de pueblos indígenas que Estrada Mauro eligió representar siguen, en su totalidad, exactamente donde estaban antes de que ella los presentara. Para efectos de lo que Oaxaca necesita de su senadora, el resultado es el mismo que si no hubiera presentado nada.
#Oaxaca #México
@salomonj@Fiscaloaxaca@flaviososavilla@RenchoPalacios@Nino_Morales1@saymipinedav@GobOax@jesusromerooax@Claudiashein@efektoaguila@Bravo_mm@DimePetri@JJDiazMachuca@PeatonVigilante@SEGOB_mx@HonestidadOax@lumendoz@ASFE_OAXACA@Admon_GobOax@rito_noel@OHarfuch@LauraEstradaMau
#Oaxaca LA EXDIRECTORA SEÑALADA POR EL DESFALCO DEL COBAO SE PASEA COMO INVITADA DE HONOR EN GRADUACIONES DE LOS PLANTELES 01 Y 39
Sayda Morales Bustamante
Angélica García Pérez, la exfuncionaria bajo cuya gestión el Colegio de Bachilleres del Estado de Oaxaca (COBAO) quedó sumido en una crisis financiera severa, fue recibida como “invitada especial” en las ceremonias de graduación de los planteles 01 Pueblo Nuevo y 39 Nazareno Etla. La reaparición ocurre mientras enfrenta, según fuentes judiciales, una carpeta de investigación abierta por presunta falsificación de firmas y huellas dactilares, así como por la fabricación de cartas renuncia apócrifas utilizadas para desplazar a al menos una docena de directores de plantel que estorbaban su gestión.
De acuerdo con esas mismas fuentes, la carpeta de investigación número 97(FEMCCO)2026, referida en el oficio FEMCCO/DIPHCAPYPEO/1797/2026, la señala como principal investigada. Los hechos que se le atribuyen no son menores: alteración de documentos oficiales y simulación de actos jurídicos, conductas que pueden derivar en responsabilidad tanto del fuero estatal como del federal. Se trata, hasta ahora, de señalamientos bajo investigación, no de una sentencia; pero la gravedad de los delitos imputados no es compatible con el trato de honor que recibió en dos planteles del propio colegio que ella misma dejó en quiebra.
Que una funcionaria señalada por el colapso financiero de la institución, y bajo escrutinio penal por presunta falsificación documental, sea presentada como invitada de honor frente a jóvenes que se gradúan no es un descuido protocolario. Es una decisión institucional que exhibe, en los hechos, a quién se sigue protegiendo dentro del COBAO.
Padres de familia y trabajadores de los planteles 01 y 39, que enfrentaron directamente la crisis operativa y económica atribuida a su gestión, calificaron la aparición como una ofensa a la comunidad educativa. La molestia no es gratuita: mientras el colegio arrastra las consecuencias del desfalco documentado en su administración, los directivos de esos planteles decidieron sentarla en el presídium como ejemplo para los egresados.
Bajo qué criterio una institución que aún resiente el daño de su gestión elige rendirle honores públicos a quien está siendo investigada penalmente por falsificar la salida de sus propios directores. Esa decisión, tomada con el expediente ya abierto en la Fiscalía, no tiene explicación que no involucre protección política.
@salomonj@Fiscaloaxaca@flaviososavilla@RenchoPalacios@Nino_Morales1@saymipinedav@GobOax@jesusromerooax@Claudiashein@efektoaguila@Bravo_mm@DimePetri@JJDiazMachuca@PeatonVigilante@SEGOB_mx@HonestidadOax@lumendoz@ASFE_OAXACA@Admon_GobOax@rito_noel@OHarfuch@COBAO_GobOax
#Oaxaca LA EXDIRECTORA SEÑALADA POR EL DESFALCO DEL COBAO SE PASEA COMO INVITADA DE HONOR EN GRADUACIONES DE LOS PLANTELES 01 Y 39
Sayda Morales Bustamante
Angélica García Pérez, la exfuncionaria bajo cuya gestión el Colegio de Bachilleres del Estado de Oaxaca (COBAO) quedó sumido en una crisis financiera severa, fue recibida como “invitada especial” en las ceremonias de graduación de los planteles 01 Pueblo Nuevo y 39 Nazareno Etla. La reaparición ocurre mientras enfrenta, según fuentes judiciales, una carpeta de investigación abierta por presunta falsificación de firmas y huellas dactilares, así como por la fabricación de cartas renuncia apócrifas utilizadas para desplazar a al menos una docena de directores de plantel que estorbaban su gestión.
De acuerdo con esas mismas fuentes, la carpeta de investigación número 97(FEMCCO)2026, referida en el oficio FEMCCO/DIPHCAPYPEO/1797/2026, la señala como principal investigada. Los hechos que se le atribuyen no son menores: alteración de documentos oficiales y simulación de actos jurídicos, conductas que pueden derivar en responsabilidad tanto del fuero estatal como del federal. Se trata, hasta ahora, de señalamientos bajo investigación, no de una sentencia; pero la gravedad de los delitos imputados no es compatible con el trato de honor que recibió en dos planteles del propio colegio que ella misma dejó en quiebra.
Que una funcionaria señalada por el colapso financiero de la institución, y bajo escrutinio penal por presunta falsificación documental, sea presentada como invitada de honor frente a jóvenes que se gradúan no es un descuido protocolario. Es una decisión institucional que exhibe, en los hechos, a quién se sigue protegiendo dentro del COBAO.
Padres de familia y trabajadores de los planteles 01 y 39, que enfrentaron directamente la crisis operativa y económica atribuida a su gestión, calificaron la aparición como una ofensa a la comunidad educativa. La molestia no es gratuita: mientras el colegio arrastra las consecuencias del desfalco documentado en su administración, los directivos de esos planteles decidieron sentarla en el presídium como ejemplo para los egresados.
Bajo qué criterio una institución que aún resiente el daño de su gestión elige rendirle honores públicos a quien está siendo investigada penalmente por falsificar la salida de sus propios directores. Esa decisión, tomada con el expediente ya abierto en la Fiscalía, no tiene explicación que no involucre protección política.
@salomonj@Fiscaloaxaca@flaviososavilla@RenchoPalacios@Nino_Morales1@saymipinedav@GobOax@jesusromerooax@Claudiashein@efektoaguila@Bravo_mm@DimePetri@JJDiazMachuca@PeatonVigilante@SEGOB_mx@HonestidadOax@lumendoz@ASFE_OAXACA@Admon_GobOax@rito_noel@OHarfuch@COBAO_GobOax
DIECINUEVE INICIATIVAS, CERO RESULTADOS: EL SENADOR SILVA ROMO Y LA FARSA DE LA PRODUCTIVIDAD LEGISLATIVA
Sayda Morales Bustamante
El Sistema de Información Legislativa del gobierno federal registra diecinueve iniciativas presentadas por el senador Luis Alfonso Silva Romo durante la actual legislatura. Las diecinueve comparten un mismo destino: "pendiente en comisión de origen". Ninguna ha sido dictaminada. Ninguna ha sido aprobada. Ninguna se ha convertido en ley ni en beneficio verificable para los oaxaqueños en cuyo nombre fueron presentadas.
El catálogo de temas expone, más que un compromiso legislativo, una estrategia de volumen. Entre las diecinueve iniciativas se mezclan propuestas de fondo —reformas a la Ley del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, a la Ley de Migración, a la Ley General de Cambio Climático, a la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes— con iniciativas de bajo costo político y nulo esfuerzo de negociación, como inscribir una leyenda en el Muro de Honor del Senado o declarar el 19 de julio como Día Nacional de la Pelota Mixteca. Sumar ese tipo de propuestas simbólicas a la lista infla el número total sin exigir el trabajo real de cabildeo que sí requieren las reformas de fondo. El resultado es el mismo para unas y otras: ninguna avanzó más allá del turno a comisión, lo que sugiere que ni siquiera las iniciativas más sencillas de tramitar merecieron seguimiento por parte de su autor.
Presentar una iniciativa es, en términos legislativos, el paso más básico del cargo: un trámite administrativo que cualquier senador puede ejecutar sin necesidad de negociar, convencer o construir consenso alguno. El trabajo legislativo real ocurre después: en el cabildeo dentro de comisiones, en la construcción de acuerdos con otras bancadas, en el seguimiento necesario para que un dictamen se discuta y se vote. De ese trabajo posterior —el que efectivamente transforma una propuesta en norma— no hay registro en ninguna de las diecinueve iniciativas de Silva Romo.
Incluso la iniciativa que reúne el respaldo más amplio de toda la lista —la número diecinueve, una reforma constitucional a los artículos 6, 94, 95, 96, 97, 98, 99, 100, 116 y 122, firmada junto con senadores y diputados de Morena, entre ellos nombres como Javier Corral Jurado, Susana Harp Iturribarría y Olga Sánchez Cordero— permanece en el mismo estatus que las dieciocho restantes: pendiente, sin dictamen, sin fecha. El dato pesa más si se considera que el PVEM, partido de Silva Romo, es aliado de Morena, la fuerza que controla la mayoría en el Senado. No hay, en ese escenario, una mayoría hostil que le cierre el paso a sus propuestas: sus iniciativas deberían caminar con relativa facilidad dentro de la misma coalición que gobierna. Que ni siquiera en esas condiciones haya logrado dictaminar una sola no se explica por la correlación de fuerzas, sino por la falta de seguimiento activo de su propio autor.
El balance, con datos oficiales en la mano, es este: diecinueve iniciativas ingresadas al sistema, cero dictaminadas, cero aprobadas, cero convertidas en ley. Los temas que Silva Romo eligió representar —pueblos indígenas, migración, niñez, medio ambiente— siguen exactamente donde estaban antes de que él los tocara: pendientes, sin resolver, y sin que su paso por el Senado haya movido una sola coma de la legislación vigente.
#Oaxaca #México #Senado
@salomonj@Fiscaloaxaca@RenchoPalacios@Nino_Morales1@saymipinedav@GobOax@jesusromerooax@Claudiashein@efektoaguila@Bravo_mm@DimePetri@JJDiazMachuca@PeatonVigilante@LUISALFONSOSR
DIECINUEVE INICIATIVAS, CERO RESULTADOS: EL SENADOR SILVA ROMO Y LA FARSA DE LA PRODUCTIVIDAD LEGISLATIVA
Sayda Morales Bustamante
El Sistema de Información Legislativa del gobierno federal registra diecinueve iniciativas presentadas por el senador Luis Alfonso Silva Romo durante la actual legislatura. Las diecinueve comparten un mismo destino: "pendiente en comisión de origen". Ninguna ha sido dictaminada. Ninguna ha sido aprobada. Ninguna se ha convertido en ley ni en beneficio verificable para los oaxaqueños en cuyo nombre fueron presentadas.
El catálogo de temas expone, más que un compromiso legislativo, una estrategia de volumen. Entre las diecinueve iniciativas se mezclan propuestas de fondo —reformas a la Ley del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, a la Ley de Migración, a la Ley General de Cambio Climático, a la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes— con iniciativas de bajo costo político y nulo esfuerzo de negociación, como inscribir una leyenda en el Muro de Honor del Senado o declarar el 19 de julio como Día Nacional de la Pelota Mixteca. Sumar ese tipo de propuestas simbólicas a la lista infla el número total sin exigir el trabajo real de cabildeo que sí requieren las reformas de fondo. El resultado es el mismo para unas y otras: ninguna avanzó más allá del turno a comisión, lo que sugiere que ni siquiera las iniciativas más sencillas de tramitar merecieron seguimiento por parte de su autor.
Presentar una iniciativa es, en términos legislativos, el paso más básico del cargo: un trámite administrativo que cualquier senador puede ejecutar sin necesidad de negociar, convencer o construir consenso alguno. El trabajo legislativo real ocurre después: en el cabildeo dentro de comisiones, en la construcción de acuerdos con otras bancadas, en el seguimiento necesario para que un dictamen se discuta y se vote. De ese trabajo posterior —el que efectivamente transforma una propuesta en norma— no hay registro en ninguna de las diecinueve iniciativas de Silva Romo.
Incluso la iniciativa que reúne el respaldo más amplio de toda la lista —la número diecinueve, una reforma constitucional a los artículos 6, 94, 95, 96, 97, 98, 99, 100, 116 y 122, firmada junto con senadores y diputados de Morena, entre ellos nombres como Javier Corral Jurado, Susana Harp Iturribarría y Olga Sánchez Cordero— permanece en el mismo estatus que las dieciocho restantes: pendiente, sin dictamen, sin fecha. El dato pesa más si se considera que el PVEM, partido de Silva Romo, es aliado de Morena, la fuerza que controla la mayoría en el Senado. No hay, en ese escenario, una mayoría hostil que le cierre el paso a sus propuestas: sus iniciativas deberían caminar con relativa facilidad dentro de la misma coalición que gobierna. Que ni siquiera en esas condiciones haya logrado dictaminar una sola no se explica por la correlación de fuerzas, sino por la falta de seguimiento activo de su propio autor.
El balance, con datos oficiales en la mano, es este: diecinueve iniciativas ingresadas al sistema, cero dictaminadas, cero aprobadas, cero convertidas en ley. Los temas que Silva Romo eligió representar —pueblos indígenas, migración, niñez, medio ambiente— siguen exactamente donde estaban antes de que él los tocara: pendientes, sin resolver, y sin que su paso por el Senado haya movido una sola coma de la legislación vigente.
#Oaxaca #México #Senado
@salomonj@Fiscaloaxaca@RenchoPalacios@Nino_Morales1@saymipinedav@GobOax@jesusromerooax@Claudiashein@efektoaguila@Bravo_mm@DimePetri@JJDiazMachuca@PeatonVigilante@LUISALFONSOSR
DIECINUEVE INICIATIVAS, CERO RESULTADOS: EL SENADOR SILVA ROMO Y LA FARSA DE LA PRODUCTIVIDAD LEGISLATIVA
Sayda Morales Bustamante
El Sistema de Información Legislativa del gobierno federal registra diecinueve iniciativas presentadas por el senador Luis Alfonso Silva Romo durante la actual legislatura. Las diecinueve comparten un mismo destino: "pendiente en comisión de origen". Ninguna ha sido dictaminada. Ninguna ha sido aprobada. Ninguna se ha convertido en ley ni en beneficio verificable para los oaxaqueños en cuyo nombre fueron presentadas.
El catálogo de temas expone, más que un compromiso legislativo, una estrategia de volumen. Entre las diecinueve iniciativas se mezclan propuestas de fondo —reformas a la Ley del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, a la Ley de Migración, a la Ley General de Cambio Climático, a la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes— con iniciativas de bajo costo político y nulo esfuerzo de negociación, como inscribir una leyenda en el Muro de Honor del Senado o declarar el 19 de julio como Día Nacional de la Pelota Mixteca. Sumar ese tipo de propuestas simbólicas a la lista infla el número total sin exigir el trabajo real de cabildeo que sí requieren las reformas de fondo. El resultado es el mismo para unas y otras: ninguna avanzó más allá del turno a comisión, lo que sugiere que ni siquiera las iniciativas más sencillas de tramitar merecieron seguimiento por parte de su autor.
Presentar una iniciativa es, en términos legislativos, el paso más básico del cargo: un trámite administrativo que cualquier senador puede ejecutar sin necesidad de negociar, convencer o construir consenso alguno. El trabajo legislativo real ocurre después: en el cabildeo dentro de comisiones, en la construcción de acuerdos con otras bancadas, en el seguimiento necesario para que un dictamen se discuta y se vote. De ese trabajo posterior —el que efectivamente transforma una propuesta en norma— no hay registro en ninguna de las diecinueve iniciativas de Silva Romo.
Incluso la iniciativa que reúne el respaldo más amplio de toda la lista —la número diecinueve, una reforma constitucional a los artículos 6, 94, 95, 96, 97, 98, 99, 100, 116 y 122, firmada junto con senadores y diputados de Morena, entre ellos nombres como Javier Corral Jurado, Susana Harp Iturribarría y Olga Sánchez Cordero— permanece en el mismo estatus que las dieciocho restantes: pendiente, sin dictamen, sin fecha. El dato pesa más si se considera que el PVEM, partido de Silva Romo, es aliado de Morena, la fuerza que controla la mayoría en el Senado. No hay, en ese escenario, una mayoría hostil que le cierre el paso a sus propuestas: sus iniciativas deberían caminar con relativa facilidad dentro de la misma coalición que gobierna. Que ni siquiera en esas condiciones haya logrado dictaminar una sola no se explica por la correlación de fuerzas, sino por la falta de seguimiento activo de su propio autor.
El balance, con datos oficiales en la mano, es este: diecinueve iniciativas ingresadas al sistema, cero dictaminadas, cero aprobadas, cero convertidas en ley. Los temas que Silva Romo eligió representar —pueblos indígenas, migración, niñez, medio ambiente— siguen exactamente donde estaban antes de que él los tocara: pendientes, sin resolver, y sin que su paso por el Senado haya movido una sola coma de la legislación vigente.
#Oaxaca #México #Senado
@salomonj@Fiscaloaxaca@RenchoPalacios@Nino_Morales1@saymipinedav@GobOax@jesusromerooax@Claudiashein@efektoaguila@Bravo_mm@DimePetri@JJDiazMachuca@PeatonVigilante@LUISALFONSOSR
LOS DOS CAPOS DEL GOBIERNO ESTATAL: CÓMO DOS FAMILIAS SE REPARTIERON EL COBAO Y LA SECULTA
Sayda Morales Bustamante
Dos dependencias del Gobierno de Oaxaca funcionan hoy bajo una lógica que no es exclusiva del crimen organizado, pero que reproducen con una fidelidad incómoda: un jefe al frente del territorio, una red de parientes colocada en los puntos donde se decide y se paga, y una nómina que opera como reparto de plazas entre los leales.
Eso es lo que documentan las investigaciones de este medio sobre el Colegio de Bachilleres del Estado de Oaxaca (COBAO) y la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca (SECULTA): dos organizaciones familiares operando dentro del aparato público, cada una con su capo y su organigrama de sangre y cercanía.
En el COBAO, la directora general Delfina Elizabeth Guzmán Díaz trasladó su propio equipo desde la SEP y lo instaló en los puestos que controlan el dinero y la normatividad de una institución que administra más de 1,700 millones de pesos al año. Su sobrino, Mario Alberto Pineda Guzmán, ocupó la Dirección de Administración y Finanzas sin la cédula profesional que la propia institución exige a sus trabajadores de base; cuando su presencia se volvió incómoda, no salió de la nómina: fue reubicado en una oficina alterna. Otra sobrina, Jessica Soledad Ortiz Guzmán, quedó como secretaria particular, en la posición de mayor confianza junto a la directora. Una tercera, Gisela Maribel Díaz Narváez, ocupa la Subdirección de Finanzas, y su esposo, Antonio García Ramírez, la Jefatura de Normatividad. Finanzas, normatividad y el círculo íntimo de la dirección quedaron, todos, bajo control de la misma familia.
En la SECULTA, el patrón cambia de apellido pero conserva la estructura. Flavio Sosa Villavicencio colocó a Lilia Amairani Hernández Matías, hermana de una colaboradora de su círculo más cercano, al frente de la Dirección Administrativa: la oficina que controla el flujo del dinero de toda la secretaría. Esa colaboradora, Dulce Hemilse Hernández Matías, ocupa al mismo tiempo la Dirección de Planeación en el COBAO, lo que coloca a un mismo vínculo familiar operando simultáneamente dentro de las dos dependencias.
En la nómina de SECULTA, además, cobra desde 2025 Moisés Guillermo Santos Hernández, pareja de la hija del secretario, como coordinador de un centro cultural que continúa cerrado.
Ese cruce entre las hermanas Hernández Matías es el dato que conecta ambos casos y que ninguna coincidencia explica: una controla el dinero de SECULTA, la otra dirige la planeación del COBAO. No son dos redes separadas actuando por su cuenta, sino un mismo vínculo familiar con presencia simultánea en dos dependencias del gobierno estatal.
Llamarlo nepotismo describe apenas la superficie. Lo que revelan estos dos casos es una estructura sostenida en el tiempo, con reparto de funciones y protección mutua entre sus miembros: cuando un operador estorba o se expone, se le reubica dentro de la misma organización en lugar de prescindir de él; cuando hay que colocar a alguien de máxima confianza, se le pone en el área que controla el dinero, no en un cargo simbólico. Es la misma racionalidad de cualquier organización que antepone la lealtad de sangre y el control del territorio al mérito o a la legalidad del proceso.
Los mismos titulares que sostienen estas redes carecen, ellos mismos, de los requisitos que exigen a su personal: Guzmán Díaz no cuenta con cédula profesional pese a exigirla a sus trabajadores; Sosa Villavicencio no concluyó la preparatoria, según su propia declaración patrimonial, pese a administrar contrataciones que exigen formación técnica. El requisito, en ambos casos, aplica hacia abajo y se dispensa hacia arriba.
#Oaxaca #México
@salomonj@Fiscaloaxaca@flaviososavilla@RenchoPalacios@Nino_Morales1@saymipinedav@GobOax@jesusromerooax@Claudiashein@efektoaguila@DimePetri@JJDiazMachuca@PeatonVigilante@SEGOB_mx@HonestidadOax@lumendoz@ASFE_OAXACA@Admon_GobOax@DelfinaGuzmanD1
LOS DOS CAPOS DEL GOBIERNO ESTATAL: CÓMO DOS FAMILIAS SE REPARTIERON EL COBAO Y LA SECULTA
Sayda Morales Bustamante
Dos dependencias del Gobierno de Oaxaca funcionan hoy bajo una lógica que no es exclusiva del crimen organizado, pero que reproducen con una fidelidad incómoda: un jefe al frente del territorio, una red de parientes colocada en los puntos donde se decide y se paga, y una nómina que opera como reparto de plazas entre los leales.
Eso es lo que documentan las investigaciones de este medio sobre el Colegio de Bachilleres del Estado de Oaxaca (COBAO) y la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca (SECULTA): dos organizaciones familiares operando dentro del aparato público, cada una con su capo y su organigrama de sangre y cercanía.
En el COBAO, la directora general Delfina Elizabeth Guzmán Díaz trasladó su propio equipo desde la SEP y lo instaló en los puestos que controlan el dinero y la normatividad de una institución que administra más de 1,700 millones de pesos al año. Su sobrino, Mario Alberto Pineda Guzmán, ocupó la Dirección de Administración y Finanzas sin la cédula profesional que la propia institución exige a sus trabajadores de base; cuando su presencia se volvió incómoda, no salió de la nómina: fue reubicado en una oficina alterna. Otra sobrina, Jessica Soledad Ortiz Guzmán, quedó como secretaria particular, en la posición de mayor confianza junto a la directora. Una tercera, Gisela Maribel Díaz Narváez, ocupa la Subdirección de Finanzas, y su esposo, Antonio García Ramírez, la Jefatura de Normatividad. Finanzas, normatividad y el círculo íntimo de la dirección quedaron, todos, bajo control de la misma familia.
En la SECULTA, el patrón cambia de apellido pero conserva la estructura. Flavio Sosa Villavicencio colocó a Lilia Amairani Hernández Matías, hermana de una colaboradora de su círculo más cercano, al frente de la Dirección Administrativa: la oficina que controla el flujo del dinero de toda la secretaría. Esa colaboradora, Dulce Hemilse Hernández Matías, ocupa al mismo tiempo la Dirección de Planeación en el COBAO, lo que coloca a un mismo vínculo familiar operando simultáneamente dentro de las dos dependencias.
En la nómina de SECULTA, además, cobra desde 2025 Moisés Guillermo Santos Hernández, pareja de la hija del secretario, como coordinador de un centro cultural que continúa cerrado.
Ese cruce entre las hermanas Hernández Matías es el dato que conecta ambos casos y que ninguna coincidencia explica: una controla el dinero de SECULTA, la otra dirige la planeación del COBAO. No son dos redes separadas actuando por su cuenta, sino un mismo vínculo familiar con presencia simultánea en dos dependencias del gobierno estatal.
Llamarlo nepotismo describe apenas la superficie. Lo que revelan estos dos casos es una estructura sostenida en el tiempo, con reparto de funciones y protección mutua entre sus miembros: cuando un operador estorba o se expone, se le reubica dentro de la misma organización en lugar de prescindir de él; cuando hay que colocar a alguien de máxima confianza, se le pone en el área que controla el dinero, no en un cargo simbólico. Es la misma racionalidad de cualquier organización que antepone la lealtad de sangre y el control del territorio al mérito o a la legalidad del proceso.
Los mismos titulares que sostienen estas redes carecen, ellos mismos, de los requisitos que exigen a su personal: Guzmán Díaz no cuenta con cédula profesional pese a exigirla a sus trabajadores; Sosa Villavicencio no concluyó la preparatoria, según su propia declaración patrimonial, pese a administrar contrataciones que exigen formación técnica. El requisito, en ambos casos, aplica hacia abajo y se dispensa hacia arriba.
#Oaxaca #México
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LOS DOS CAPOS DEL GOBIERNO ESTATAL: CÓMO DOS FAMILIAS SE REPARTIERON EL COBAO Y LA SECULTA
Sayda Morales Bustamante
Dos dependencias del Gobierno de Oaxaca funcionan hoy bajo una lógica que no es exclusiva del crimen organizado, pero que reproducen con una fidelidad incómoda: un jefe al frente del territorio, una red de parientes colocada en los puntos donde se decide y se paga, y una nómina que opera como reparto de plazas entre los leales.
Eso es lo que documentan las investigaciones de este medio sobre el Colegio de Bachilleres del Estado de Oaxaca (COBAO) y la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca (SECULTA): dos organizaciones familiares operando dentro del aparato público, cada una con su capo y su organigrama de sangre y cercanía.
En el COBAO, la directora general Delfina Elizabeth Guzmán Díaz trasladó su propio equipo desde la SEP y lo instaló en los puestos que controlan el dinero y la normatividad de una institución que administra más de 1,700 millones de pesos al año. Su sobrino, Mario Alberto Pineda Guzmán, ocupó la Dirección de Administración y Finanzas sin la cédula profesional que la propia institución exige a sus trabajadores de base; cuando su presencia se volvió incómoda, no salió de la nómina: fue reubicado en una oficina alterna. Otra sobrina, Jessica Soledad Ortiz Guzmán, quedó como secretaria particular, en la posición de mayor confianza junto a la directora. Una tercera, Gisela Maribel Díaz Narváez, ocupa la Subdirección de Finanzas, y su esposo, Antonio García Ramírez, la Jefatura de Normatividad. Finanzas, normatividad y el círculo íntimo de la dirección quedaron, todos, bajo control de la misma familia.
En la SECULTA, el patrón cambia de apellido pero conserva la estructura. Flavio Sosa Villavicencio colocó a Lilia Amairani Hernández Matías, hermana de una colaboradora de su círculo más cercano, al frente de la Dirección Administrativa: la oficina que controla el flujo del dinero de toda la secretaría. Esa colaboradora, Dulce Hemilse Hernández Matías, ocupa al mismo tiempo la Dirección de Planeación en el COBAO, lo que coloca a un mismo vínculo familiar operando simultáneamente dentro de las dos dependencias.
En la nómina de SECULTA, además, cobra desde 2025 Moisés Guillermo Santos Hernández, pareja de la hija del secretario, como coordinador de un centro cultural que continúa cerrado.
Ese cruce entre las hermanas Hernández Matías es el dato que conecta ambos casos y que ninguna coincidencia explica: una controla el dinero de SECULTA, la otra dirige la planeación del COBAO. No son dos redes separadas actuando por su cuenta, sino un mismo vínculo familiar con presencia simultánea en dos dependencias del gobierno estatal.
Llamarlo nepotismo describe apenas la superficie. Lo que revelan estos dos casos es una estructura sostenida en el tiempo, con reparto de funciones y protección mutua entre sus miembros: cuando un operador estorba o se expone, se le reubica dentro de la misma organización en lugar de prescindir de él; cuando hay que colocar a alguien de máxima confianza, se le pone en el área que controla el dinero, no en un cargo simbólico. Es la misma racionalidad de cualquier organización que antepone la lealtad de sangre y el control del territorio al mérito o a la legalidad del proceso.
Los mismos titulares que sostienen estas redes carecen, ellos mismos, de los requisitos que exigen a su personal: Guzmán Díaz no cuenta con cédula profesional pese a exigirla a sus trabajadores; Sosa Villavicencio no concluyó la preparatoria, según su propia declaración patrimonial, pese a administrar contrataciones que exigen formación técnica. El requisito, en ambos casos, aplica hacia abajo y se dispensa hacia arriba.
#Oaxaca #México
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#Oaxaca "EL MAESTRO" FLAVIO SOSA, SOSA NI PREPARATORIA TIENE. CON SECUNDARIA MANEJA EL PRESUPUESTO CULTURAL DE OAXACA
Sayda Morales Bustamante
El propio Flavio Sosa Villavicencio, titular de la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca (SECULTA), dejó por escrito el dato que lo retrata sin necesidad de que nadie más lo señale: su máximo grado de estudios es la secundaria. En su Declaración de Situación Patrimonial, versión pública, presentada ante la Secretaría de Honestidad el 26 de mayo de 2026, el apartado de Datos Curriculares consigna, textualmente, nivel "SECUNDARIA", cursada en la Escuela Secundaria Técnica 85, con estatus "FINALIZADO" y certificado obtenido el 15 de julio de 1980. Desde entonces, hace cuarenta y seis años, no hay registro de que haya vuelto a pisar un aula.
Es él mismo, bajo protesta de decir verdad, quien lo declaró. Y con esa credencial administra hoy una secretaría de estado que maneja millones de pesos en licitaciones, contrataciones y convenios.
Aquí no hay lugar para el argumento de que estudiar no determina el valor de una persona. El punto no es moral, es de idoneidad para el cargo. SECULTA firma y avala procesos que exigen conocimientos concretos de administración pública, derecho administrativo y manejo presupuestal: las competencias mínimas que se le exigen a cualquier mando superior del gobierno.
Ningún certificado de secundaria de 1980 acredita eso.
La incongruencia se vuelve cínica cuando se compara con la vara que ese mismo gobierno aplica hacia abajo. Este medio ha documentado cómo dependencias estatales exigen cédula profesional y perfil académico incluso a trabajadores de base, mientras los mandos superiores —empezando por el propio secretario— quedan exentos de cualquier requisito. Se le pide título al empleado más humilde de la nómina, y se le dispensa hasta la preparatoria al que despacha en la oficina principal. O el requisito aplica para todos, o es una simulación que solo opera hacia abajo.
Flavio Sosa es un personaje con una trayectoria ampliamente documentada en Oaxaca: señalado durante años como porro, y en 2006 identificado como operador al servicio del viejo régimen priista en el estado. No es un funcionario formado en la gestión pública ni en la administración, sino un operador político que llegó, con el tiempo, a un cargo para el que nunca se preparó académicamente.
A ese origen se suman los hallazgos que este medio ya documentó sobre su gestión: contratos del Mundial 2026 adjudicados a empresas cuyas administradoras figuran en padrones de pobreza, la hermana de una colaboradora cercana colocada al frente de la Dirección Administrativa que controla el dinero de la secretaría, y la pareja de su hija cobrando en nómina como coordinador de un centro cultural que sigue sin abrir.
El expediente completo describe a un titular sin la formación mínima que exige el cargo, con un pasado de porrismo y operación priista, y una gestión marcada de manera recurrente por esquemas de contratación irregular y colocación familiar.
Bajo qué criterio se entrega una secretaría de estado, su presupuesto y sus contrataciones a alguien que solo llegó a la secundaria, mientras a los trabajadores de base se les exige título y cédula profesional para conservar el empleo. Esa respuesta no la ha dado nadie hasta ahora.
@salomonj@Fiscaloaxaca@flaviososavilla@RenchoPalacios@Nino_Morales1@saymipinedav@GobOax@jesusromerooax@Claudiashein@efektoaguila@Bravo_mm@DimePetri@JJDiazMachuca@PeatonVigilante@SEGOB_mx@HonestidadOax@lumendoz@ASFE_OAXACA@Admon_GobOax@rito_noel@OHarfuch
#Oaxaca "EL MAESTRO" FLAVIO SOSA, SOSA NI PREPARATORIA TIENE. CON SECUNDARIA MANEJA EL PRESUPUESTO CULTURAL DE OAXACA
Sayda Morales Bustamante
El propio Flavio Sosa Villavicencio, titular de la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca (SECULTA), dejó por escrito el dato que lo retrata sin necesidad de que nadie más lo señale: su máximo grado de estudios es la secundaria. En su Declaración de Situación Patrimonial, versión pública, presentada ante la Secretaría de Honestidad el 26 de mayo de 2026, el apartado de Datos Curriculares consigna, textualmente, nivel "SECUNDARIA", cursada en la Escuela Secundaria Técnica 85, con estatus "FINALIZADO" y certificado obtenido el 15 de julio de 1980. Desde entonces, hace cuarenta y seis años, no hay registro de que haya vuelto a pisar un aula.
Es él mismo, bajo protesta de decir verdad, quien lo declaró. Y con esa credencial administra hoy una secretaría de estado que maneja millones de pesos en licitaciones, contrataciones y convenios.
Aquí no hay lugar para el argumento de que estudiar no determina el valor de una persona. El punto no es moral, es de idoneidad para el cargo. SECULTA firma y avala procesos que exigen conocimientos concretos de administración pública, derecho administrativo y manejo presupuestal: las competencias mínimas que se le exigen a cualquier mando superior del gobierno.
Ningún certificado de secundaria de 1980 acredita eso.
La incongruencia se vuelve cínica cuando se compara con la vara que ese mismo gobierno aplica hacia abajo. Este medio ha documentado cómo dependencias estatales exigen cédula profesional y perfil académico incluso a trabajadores de base, mientras los mandos superiores —empezando por el propio secretario— quedan exentos de cualquier requisito. Se le pide título al empleado más humilde de la nómina, y se le dispensa hasta la preparatoria al que despacha en la oficina principal. O el requisito aplica para todos, o es una simulación que solo opera hacia abajo.
Flavio Sosa es un personaje con una trayectoria ampliamente documentada en Oaxaca: señalado durante años como porro, y en 2006 identificado como operador al servicio del viejo régimen priista en el estado. No es un funcionario formado en la gestión pública ni en la administración, sino un operador político que llegó, con el tiempo, a un cargo para el que nunca se preparó académicamente.
A ese origen se suman los hallazgos que este medio ya documentó sobre su gestión: contratos del Mundial 2026 adjudicados a empresas cuyas administradoras figuran en padrones de pobreza, la hermana de una colaboradora cercana colocada al frente de la Dirección Administrativa que controla el dinero de la secretaría, y la pareja de su hija cobrando en nómina como coordinador de un centro cultural que sigue sin abrir.
El expediente completo describe a un titular sin la formación mínima que exige el cargo, con un pasado de porrismo y operación priista, y una gestión marcada de manera recurrente por esquemas de contratación irregular y colocación familiar.
Bajo qué criterio se entrega una secretaría de estado, su presupuesto y sus contrataciones a alguien que solo llegó a la secundaria, mientras a los trabajadores de base se les exige título y cédula profesional para conservar el empleo. Esa respuesta no la ha dado nadie hasta ahora.
@salomonj@Fiscaloaxaca@flaviososavilla@RenchoPalacios@Nino_Morales1@saymipinedav@GobOax@jesusromerooax@Claudiashein@efektoaguila@Bravo_mm@DimePetri@JJDiazMachuca@PeatonVigilante@SEGOB_mx@HonestidadOax@lumendoz@ASFE_OAXACA@Admon_GobOax@rito_noel@OHarfuch
#Oaxaca "EL MAESTRO" FLAVIO SOSA, SOSA NI PREPARATORIA TIENE. CON SECUNDARIA MANEJA EL PRESUPUESTO CULTURAL DE OAXACA
Sayda Morales Bustamante
El propio Flavio Sosa Villavicencio, titular de la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca (SECULTA), dejó por escrito el dato que lo retrata sin necesidad de que nadie más lo señale: su máximo grado de estudios es la secundaria. En su Declaración de Situación Patrimonial, versión pública, presentada ante la Secretaría de Honestidad el 26 de mayo de 2026, el apartado de Datos Curriculares consigna, textualmente, nivel "SECUNDARIA", cursada en la Escuela Secundaria Técnica 85, con estatus "FINALIZADO" y certificado obtenido el 15 de julio de 1980. Desde entonces, hace cuarenta y seis años, no hay registro de que haya vuelto a pisar un aula.
Es él mismo, bajo protesta de decir verdad, quien lo declaró. Y con esa credencial administra hoy una secretaría de estado que maneja millones de pesos en licitaciones, contrataciones y convenios.
Aquí no hay lugar para el argumento de que estudiar no determina el valor de una persona. El punto no es moral, es de idoneidad para el cargo. SECULTA firma y avala procesos que exigen conocimientos concretos de administración pública, derecho administrativo y manejo presupuestal: las competencias mínimas que se le exigen a cualquier mando superior del gobierno.
Ningún certificado de secundaria de 1980 acredita eso.
La incongruencia se vuelve cínica cuando se compara con la vara que ese mismo gobierno aplica hacia abajo. Este medio ha documentado cómo dependencias estatales exigen cédula profesional y perfil académico incluso a trabajadores de base, mientras los mandos superiores —empezando por el propio secretario— quedan exentos de cualquier requisito. Se le pide título al empleado más humilde de la nómina, y se le dispensa hasta la preparatoria al que despacha en la oficina principal. O el requisito aplica para todos, o es una simulación que solo opera hacia abajo.
Flavio Sosa es un personaje con una trayectoria ampliamente documentada en Oaxaca: señalado durante años como porro, y en 2006 identificado como operador al servicio del viejo régimen priista en el estado. No es un funcionario formado en la gestión pública ni en la administración, sino un operador político que llegó, con el tiempo, a un cargo para el que nunca se preparó académicamente.
A ese origen se suman los hallazgos que este medio ya documentó sobre su gestión: contratos del Mundial 2026 adjudicados a empresas cuyas administradoras figuran en padrones de pobreza, la hermana de una colaboradora cercana colocada al frente de la Dirección Administrativa que controla el dinero de la secretaría, y la pareja de su hija cobrando en nómina como coordinador de un centro cultural que sigue sin abrir.
El expediente completo describe a un titular sin la formación mínima que exige el cargo, con un pasado de porrismo y operación priista, y una gestión marcada de manera recurrente por esquemas de contratación irregular y colocación familiar.
Bajo qué criterio se entrega una secretaría de estado, su presupuesto y sus contrataciones a alguien que solo llegó a la secundaria, mientras a los trabajadores de base se les exige título y cédula profesional para conservar el empleo. Esa respuesta no la ha dado nadie hasta ahora.
@salomonj@Fiscaloaxaca@flaviososavilla@RenchoPalacios@Nino_Morales1@saymipinedav@GobOax@jesusromerooax@Claudiashein@efektoaguila@Bravo_mm@DimePetri@JJDiazMachuca@PeatonVigilante@SEGOB_mx@HonestidadOax@lumendoz@ASFE_OAXACA@Admon_GobOax@rito_noel@OHarfuch
#Oaxaca EL RACISMO NO SE DISFRAZA DE CRÍTICA: LA DIOSA CENTÉOTL AFROMEXICANA Y EL LINCHAMIENTO QUE DELATA A OAXACA
Sayda Morales Bustamante
Bastó que una mujer afromexicana fuera electa Diosa Centéotl para que Oaxaca mostrara una de sus caras más feas y peor escondidas: la del racismo que se cuelga el disfraz de la crítica para no tener que decir su nombre.
Enid Azucena Torres, originaria de Pinotepa Nacional, representante de los pueblos afromexicanos de la Costa, ganó la representación de una de las figuras más simbólicas de la Guelaguetza. A partir de ahí se ha creado una campaña una campaña de desprestigio disfrazada de reclamo ciudadano. Que si era "arrogante". Que si "volteó los ojos". Que si "no se quiso tomar fotos". Que si "trató mal a la gente". Que si "le quedó grande". Que si "se le subió".
A ninguna Diosa Centéotl en la historia se le ha sometido al escrutinio milimétrico de sus gestos, de sus miradas, de su supuesta actitud. A la primera afromexicana que ocupa el lugar, sí. Y esa selectividad no es casual. Es el mecanismo de siempre: cuando el racismo no puede atacar de frente el color de la piel, ataca el carácter. Inventa una soberbia. Fabrica un desprecio. Construye a la "creída" para no tener que confesar que lo que molesta, en el fondo, es que sea una mujer afromexicana y esté arriba.
Que hoy una mujer afromexicana encarne a la Diosa Centéotl no es un dato menor. Es un acto de justicia histórica. Es la visibilización, en el corazón de la fiesta más importante de Oaxaca, de un pueblo al que se le negó durante generaciones el derecho a existir en el imaginario colectivo.
Hay un sector que no soporta ver a una mujer afro en el centro, con la cabeza en alto, ocupando un símbolo de dignidad. Ese sector no la quiere ahí. Y como no puede decirlo abiertamente sin exhibirse, la ataca por lo único que le queda: por inventarle una personalidad, por acusarla de altiva, por exigirle una humildad que a nadie más se le exige.
Le exigen que agache la cabeza. Que sonría sin descanso. Que se muestre agradecida y pequeña. Que encarne a la mujer afro, dócil, servicial y complaciente, que el racismo tolera mientras conozca su lugar. El problema de fondo no es que haya "tratado mal" a nadie —acusación sin una sola prueba, sostenida en rumores y capturas anónimas—. El problema es que se atrevió a estar ahí sin pedir permiso, sin achicarse, sin actuar el papel de gratitud perpetua que se le exige a quien "no debería" haber llegado.
El fascismo cotidiano, ese que no marcha con banderas pero opera en los comentarios de Facebook, siempre ha querido lo mismo: mujeres sumisas y minorías calladas. Una mujer afromexicana, orgullosa y erguida en un lugar de honor, es exactamente lo que ese pensamiento no puede tolerar. Por eso la linchan.
Y no falta, para completar el cuadro, la calumnia política. Que "fue influyentismo del gobernador". Que "se la impusieron". Es el remate perfecto del racismo: si una mujer negra gana, no puede ser por mérito propio, tuvo que ser por acomodo, por dedazo, por favor. Se le niega hasta la capacidad de haber ganado por sí misma. Se asume que su triunfo es sospechoso solo porque no encaja en la imagen que ciertos oaxaqueños tienen de quién "debe" ocupar esos lugares.
Oaxaca se llena la boca hablando de su diversidad, de su riqueza pluricultural, de sus dieciséis pueblos. Pero cuando uno de esos pueblos, el afromexicano, ocupa por fin un lugar de honor, una parte de esa misma Oaxaca no lo aplaude: lo tunde. Y en esa reacción se retrata de cuerpo entero un racismo que preferíamos creer superado y que sigue, intacto, esperando cualquier pretexto para salir.
@salomonj@Fiscaloaxaca@flaviososavilla@RenchoPalacios@Nino_Morales1@saymipinedav@GobOax@jesusromerooax@Claudiashein@efektoaguila@Bravo_mm@DimePetri@JJDiazMachuca@PeatonVigilante@SEGOB_mx@HonestidadOax@lumendoz@ASFE_OAXACA@Admon_GobOax@rito_noel@OHarfuch
#Oaxaca EL RACISMO NO SE DISFRAZA DE CRÍTICA: LA DIOSA CENTÉOTL AFROMEXICANA Y EL LINCHAMIENTO QUE DELATA A OAXACA
Sayda Morales Bustamante
Bastó que una mujer afromexicana fuera electa Diosa Centéotl para que Oaxaca mostrara una de sus caras más feas y peor escondidas: la del racismo que se cuelga el disfraz de la crítica para no tener que decir su nombre.
Enid Azucena Torres, originaria de Pinotepa Nacional, representante de los pueblos afromexicanos de la Costa, ganó la representación de una de las figuras más simbólicas de la Guelaguetza. A partir de ahí se ha creado una campaña una campaña de desprestigio disfrazada de reclamo ciudadano. Que si era "arrogante". Que si "volteó los ojos". Que si "no se quiso tomar fotos". Que si "trató mal a la gente". Que si "le quedó grande". Que si "se le subió".
A ninguna Diosa Centéotl en la historia se le ha sometido al escrutinio milimétrico de sus gestos, de sus miradas, de su supuesta actitud. A la primera afromexicana que ocupa el lugar, sí. Y esa selectividad no es casual. Es el mecanismo de siempre: cuando el racismo no puede atacar de frente el color de la piel, ataca el carácter. Inventa una soberbia. Fabrica un desprecio. Construye a la "creída" para no tener que confesar que lo que molesta, en el fondo, es que sea una mujer afromexicana y esté arriba.
Que hoy una mujer afromexicana encarne a la Diosa Centéotl no es un dato menor. Es un acto de justicia histórica. Es la visibilización, en el corazón de la fiesta más importante de Oaxaca, de un pueblo al que se le negó durante generaciones el derecho a existir en el imaginario colectivo.
Hay un sector que no soporta ver a una mujer afro en el centro, con la cabeza en alto, ocupando un símbolo de dignidad. Ese sector no la quiere ahí. Y como no puede decirlo abiertamente sin exhibirse, la ataca por lo único que le queda: por inventarle una personalidad, por acusarla de altiva, por exigirle una humildad que a nadie más se le exige.
Le exigen que agache la cabeza. Que sonría sin descanso. Que se muestre agradecida y pequeña. Que encarne a la mujer afro, dócil, servicial y complaciente, que el racismo tolera mientras conozca su lugar. El problema de fondo no es que haya "tratado mal" a nadie —acusación sin una sola prueba, sostenida en rumores y capturas anónimas—. El problema es que se atrevió a estar ahí sin pedir permiso, sin achicarse, sin actuar el papel de gratitud perpetua que se le exige a quien "no debería" haber llegado.
El fascismo cotidiano, ese que no marcha con banderas pero opera en los comentarios de Facebook, siempre ha querido lo mismo: mujeres sumisas y minorías calladas. Una mujer afromexicana, orgullosa y erguida en un lugar de honor, es exactamente lo que ese pensamiento no puede tolerar. Por eso la linchan.
Y no falta, para completar el cuadro, la calumnia política. Que "fue influyentismo del gobernador". Que "se la impusieron". Es el remate perfecto del racismo: si una mujer negra gana, no puede ser por mérito propio, tuvo que ser por acomodo, por dedazo, por favor. Se le niega hasta la capacidad de haber ganado por sí misma. Se asume que su triunfo es sospechoso solo porque no encaja en la imagen que ciertos oaxaqueños tienen de quién "debe" ocupar esos lugares.
Oaxaca se llena la boca hablando de su diversidad, de su riqueza pluricultural, de sus dieciséis pueblos. Pero cuando uno de esos pueblos, el afromexicano, ocupa por fin un lugar de honor, una parte de esa misma Oaxaca no lo aplaude: lo tunde. Y en esa reacción se retrata de cuerpo entero un racismo que preferíamos creer superado y que sigue, intacto, esperando cualquier pretexto para salir.
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#Oaxaca EL RACISMO NO SE DISFRAZA DE CRÍTICA: LA DIOSA CENTÉOTL AFROMEXICANA Y EL LINCHAMIENTO QUE DELATA A OAXACA
Sayda Morales Bustamante
Bastó que una mujer afromexicana fuera electa Diosa Centéotl para que Oaxaca mostrara una de sus caras más feas y peor escondidas: la del racismo que se cuelga el disfraz de la crítica para no tener que decir su nombre.
Enid Azucena Torres, originaria de Pinotepa Nacional, representante de los pueblos afromexicanos de la Costa, ganó la representación de una de las figuras más simbólicas de la Guelaguetza. A partir de ahí se ha creado una campaña una campaña de desprestigio disfrazada de reclamo ciudadano. Que si era "arrogante". Que si "volteó los ojos". Que si "no se quiso tomar fotos". Que si "trató mal a la gente". Que si "le quedó grande". Que si "se le subió".
A ninguna Diosa Centéotl en la historia se le ha sometido al escrutinio milimétrico de sus gestos, de sus miradas, de su supuesta actitud. A la primera afromexicana que ocupa el lugar, sí. Y esa selectividad no es casual. Es el mecanismo de siempre: cuando el racismo no puede atacar de frente el color de la piel, ataca el carácter. Inventa una soberbia. Fabrica un desprecio. Construye a la "creída" para no tener que confesar que lo que molesta, en el fondo, es que sea una mujer afromexicana y esté arriba.
Que hoy una mujer afromexicana encarne a la Diosa Centéotl no es un dato menor. Es un acto de justicia histórica. Es la visibilización, en el corazón de la fiesta más importante de Oaxaca, de un pueblo al que se le negó durante generaciones el derecho a existir en el imaginario colectivo.
Hay un sector que no soporta ver a una mujer afro en el centro, con la cabeza en alto, ocupando un símbolo de dignidad. Ese sector no la quiere ahí. Y como no puede decirlo abiertamente sin exhibirse, la ataca por lo único que le queda: por inventarle una personalidad, por acusarla de altiva, por exigirle una humildad que a nadie más se le exige.
Le exigen que agache la cabeza. Que sonría sin descanso. Que se muestre agradecida y pequeña. Que encarne a la mujer afro, dócil, servicial y complaciente, que el racismo tolera mientras conozca su lugar. El problema de fondo no es que haya "tratado mal" a nadie —acusación sin una sola prueba, sostenida en rumores y capturas anónimas—. El problema es que se atrevió a estar ahí sin pedir permiso, sin achicarse, sin actuar el papel de gratitud perpetua que se le exige a quien "no debería" haber llegado.
El fascismo cotidiano, ese que no marcha con banderas pero opera en los comentarios de Facebook, siempre ha querido lo mismo: mujeres sumisas y minorías calladas. Una mujer afromexicana, orgullosa y erguida en un lugar de honor, es exactamente lo que ese pensamiento no puede tolerar. Por eso la linchan.
Y no falta, para completar el cuadro, la calumnia política. Que "fue influyentismo del gobernador". Que "se la impusieron". Es el remate perfecto del racismo: si una mujer negra gana, no puede ser por mérito propio, tuvo que ser por acomodo, por dedazo, por favor. Se le niega hasta la capacidad de haber ganado por sí misma. Se asume que su triunfo es sospechoso solo porque no encaja en la imagen que ciertos oaxaqueños tienen de quién "debe" ocupar esos lugares.
Oaxaca se llena la boca hablando de su diversidad, de su riqueza pluricultural, de sus dieciséis pueblos. Pero cuando uno de esos pueblos, el afromexicano, ocupa por fin un lugar de honor, una parte de esa misma Oaxaca no lo aplaude: lo tunde. Y en esa reacción se retrata de cuerpo entero un racismo que preferíamos creer superado y que sigue, intacto, esperando cualquier pretexto para salir.
@salomonj@Fiscaloaxaca@flaviososavilla@RenchoPalacios@Nino_Morales1@saymipinedav@GobOax@jesusromerooax@Claudiashein@efektoaguila@Bravo_mm@DimePetri@JJDiazMachuca@PeatonVigilante@SEGOB_mx@HonestidadOax@lumendoz@ASFE_OAXACA@Admon_GobOax@rito_noel@OHarfuch