Todo el mundo se equivoca, hace daño, cae en patrones antiguos y comete errores. La diferencia es que hay quienes se responsabilizan y se esfuerzan por cambiar y otros que ni siquiera asumen las consecuencias de sus propios actos. Y las relaciones de calidad no se construyen con personas que son perfectas, sino con aquellas que tienen la valentía suficiente para afrontar lo que supone mantenerlas. Así es
Es mentira eso de que las personas no cambian, yo tuve actitudes feas en el pasado que ya no las pienso repetir, crecí, maduré y hoy veo la cosas de otra forma. Sí, tal vez me equivoqué mucha veces pero intento mejorar día a día. Quien no cambia es porque no quiere.