No paraba con lo tanto que le gustaba chuparle sus tetas. Tanto que ahora recostaba su miembro duro en su muslo para que sintiera como estaba.
—Quiero estar siempre contigo...
❝ Eso, mudate conmigo amor. . . Quiero que estemos juntos. ❞
Le encanta, quiere claro que la preñe y que siga deleitandose con sus pechos todo lo que él quiera.
Le gustaba poder chupar sus senos. Tanto que ahora junto a ambos para poder meterse a su boca ambos pezones y así chuparlos con más fuerza además de morderlos con deseo.
—Quiero mudarme junto a ti Felicia... Dime qué si. Djeame estar siempre a tu lado... Asi quedarás preñada.
❝ Mmh. . . Quiero que estes siempre conmigo, eso seguro haría que follemos siempre ~ . ❞
Es delicioso que le chupe las tetas y las apriete de ese modo, hace que la gatita se excite. Esta toda mojada.
—Unas ganas de estar siempre contigo...
Lo decía para ahora bajar de un tirón su cierre y con sus dos manos empezar a chupar esas tetas con deseo y ansias conformé las apretaba además de manosear con las manos.
❝ A ti te dejo hacerme lo que sea, chupame tanto las tetas como gustes. ❞
Cada que se acerca siente que se excita más, se empezo a bajar más el cierre del traje.
—Mierda...
Estaba viendo como tenía ese chocho demasiado caliente tanto que ahora al tenerla así este simplemente sonrió poniéndose frente a ella y comenzando a entrar esa verga adentro suyo.
—Mierda... Pero que apretada estás carajo...
Fue lo que decía comenzando a entrar.
Ella se siente como gata en celo, quiere coger más. . . Quiere que la deje bien preñada.
Se acomoda sobre el sofá, acostándose boca arriba y abriéndose de piernas. Palmadas se da en el coño para que venga.
❝ Mira aquí papi, aquí es tuyo ~ . ❞
—¿Todavía tienes hambre?
Pregunto de forma burlona mientras que su verga todavía estaba parada y lista para continuar cogiendosela. Esa mujer lo convierte en un maldito animal en celo.
Scott le pone a mil, le pone tan deseosa. . . La excita tanto que hasta ella se sorprende de si misma.
Es delicioso de todos modos.
❝ Mmh ~ . ❞
Se saca esa verga de la boca y tose un poco, después trata de recuperar el aliento.
❝ Aah, que rico ~ . ❞
Estaba bastante caliente con cada acción que le daba. Su miembro empujando en su garganta llenandola sin parar buscando cada vez más acción con esta.
—Eso... Mira como te corriste. Que delicia coño...
Lo decía este mientras que se estiraba dándole nalgadas en su culo.
Por fin puede tragarse esa lechita caliente, que maldita delicia. La gata puso ojitos casi en blanco, ella tuvo otro squirt de pronto.
❝ Ggghm ~ . ❞
Empezo a tragar sin parar, traga cada gota, todo lo que puede.
—¡Mierda Hardy!
Fue lo único que dijo para tomar sus dos manos y ponerla en su cabeza para que así mismo pudiera llenar toda su boca con chorros de leche caliente que estaba disparando adentro en su interior con locura. Le volvía loco.
—Traga... No dejes ni una sola gota.
Que se venga, quiere esa leche, quiere escucharlo gemir tras correrse. . . Eso si que es excitante.
❝ Mghm ~ . ❞
Esta emocionada, no puede dejar de verlo mientras se traga esa deliciosa verga.
Mierda. Sentia como su mundo estaba listo para acabar en cualquier momento.
—Carajo... ¿La gatita quiere leche?
Fue lo que dijo este mientras que tenía su verga temblando de lo caliente y cerca que se sentía para correrse.
La forma en la que estaba moviendo su cabeza tan fuerte hace que sus bolas le comienzen a palpitar de lo caliente que está. Y estaba muy cerca.
—Mierda... Sigue así carajo.
Ella empezo a mover la cabeza con más insistencia, hace esa mamada con más ganas, quiere que se le venga en la boca. . . Es delicioso en todo sentido.
❝ Mmgh ~ . ❞
—Me encanta ver cómo estas chorreando de lo caliente que estás... Que rico tenerte así.
Fue lo que decía este mientras que ahora sus dos manos bajaban para acariciar aquella grandes tetas que le volvía loco mientras que le daba esa mamada.
Se atraganta un poco pero de todos modos trata de aguantar, que rico que sabe. . . Levanta la mirada para poder verlo a los ojos, esta demasiado excitada.
❝ Mmgh ~ . ❞
Sonrió cuando ella se baja de ese sillón en dónde estaban de forma rápida y ahora con aquella verga dura comenzó a entrar poco a poco en su cavidad bucal. Haciendo que se le marcará en toda la parte baja de su garganta.
—Eso es... Quiero que aguantes mi mujer...