Pese a que teníamos consenso técnico, durante nuestro gobierno la derecha se negó a legislar para tener un nuevo sistema de financiamiento de la educación superior y aliviar significativamente la deuda del CAE a miles de personas que han pagado por años montos mucho mayores que el valor de sus carreras. Hoy a esos deudores les vacían sus cuentas corrientes intempestivamente generando graves situaciones de crisis en las economías familiares.
Y mientras esto sucede a costa de la clase media, los mismos que justifican este castigo a familias endeudadas, votan en contra de habilitar el levantamiento del secreto bancario, pese a que ya no hay dudas que el crimen organizado ocupa la banca para blanquear y mover sus recursos.
¿Dónde están las prioridades? ¿Por qué hay inflexibilidad y castigo para familias trabajadoras y sacrificadas que están endeudadas y se sigue siendo permisivo con los negocios del crimen organizado con el que todos queremos terminar?
Mi solidaridad con quienes hoy ven y viven con estupefacción estas inaceptables contradicciones de la política. Las fuerzas progresistas debemos levantar la voz para poner fin a los embargos y vaciamiento de cuentas por deudas de estudio, retomar las propuestas por un nuevo sistema de financiamiento de la educación que sea justo y no una carga eterna. Y por otro lado, continuar firmes en la postura de perseguir y golpear en toda la línea al crimen organizado, en particular en su ruta del dinero.
What Finland Did About Male Suicide, And What Australia Can Learn...
In the late 1980s, Finland faced one of the highest suicide rates in Europe, concentrated among men: rural, middle-aged, isolated, often drinking heavily.
Instead of repeating the familiar line that “men just won’t seek help” Finland asked a better question: Who is dying, where, and why?
They launched a national study examining every single suicide in one year through detailed psychological autopsies. The data showed clear risk clusters: rural men, alcohol misuse, rejected military conscripts, and people with no prior mental health contact.
Then they acted...
In 1992, Finland implemented a National Suicide Prevention Project with a bold goal: reduce suicides by 20% in ten years. It mobilised schools, churches, the military, media, addiction services, hunting clubs and local communities.
Key principles:
• Target high-risk male groups directly
• Bring support to where men already are (army barracks, forests, workplaces)
• Train local gatekeepers such as clergy, teachers, police, journalists
• Mandate follow-ups after suicide attempts
• Treat male suicide as a gendered issue
Projects like Hyvä Mehtäkaveri trained hunters to look out for their “hunting mate”. Rejected conscripts were offered vocational and social support, instead of stigma.
It worked.
Suicides fell by 20% during implementation. By 2023, Finland’s male suicide rate had dropped 61% from its 1990 peak.
Finland proved something vital: male suicide is preventable when a nation chooses to see men clearly and respond precisely.
Australia now faces persistently high male suicide rates. The lesson from Finland is not more slogans or hotlines alone. It is:
1️⃣ Conduct deep, case-level research
2️⃣ Name men explicitly as a priority
3️⃣ Build prevention into everyday male spaces
4️⃣ Fund long-term, locally tailored strategies
5️⃣ Mobilise whole communities, not just clinicians
If a small Nordic nation can massively reduce the harm from suicide, then so can we.
The question isn't whether male suicide can be reduced. The question is whether we are willing to do the hard, coordinated work to reduce it.
Lives depend on that answer.
https://t.co/NS2jHe9xDe
https://t.co/6iEIH8Sfip
https://t.co/26fnv2JdHR
El japonés Yu Hirakawa lleva menos de 1 mes en el Hull City. Por redes, se enteró que un niño hincha del club sufre de bullying en su escuela.
Yu le escribió y dijo que lo buscaría al final del siguiente partido. Y cumplió🥹👏🏻