DEMOLICIÓN DEL entorno contextual del TEATRO FAENZA; La nueva estrategia de las constructoras para el centro: "vive dentro de la cultura, mientras la destruyes"? + 15 pisos de "Faenza-Centenario" encima del teatro @ucentralbogota@Bogota@Patrimoniobta@CulturaenBta@ma_eugeniam
Los vecinos de La Candelaria me dicen que, en la noche, el Fondo de Desarrollo Local levantó el adoquín en la carrera tercera entre calles 10 y 11. Se afecta el patrimonio arqueológico del centro histórico. ¿Qué esperan para parar esta obra, @Bartelbyl@El_Icanh?
Que @Bogota no haya hecho centros de refugiados para venezolanos en Bogotá es de una infamia y una estupidez insondables.
La gente clama de hambre ante una perfecta indiferencia. A gritos. Cada noche, por todas las calles de Bogotá. Se va a pagar caro esa infamia, eso es seguro.
@sergemont Y si mejor hacemos que haya *mayor capacidad adquisitiva* y no que toque vivir en una torre de 30 pisos en plena oreja de la 68 con 13 en apartamenticos de 25 m2 con 3 alcobas y en obra negra para que sea "asequible" y claro "digna" (que ya no significa nada para este tema)...
@sergemont @EdmundoLoGu Si claro, porque "la ciudad" es la importaculada del San Andresito, la copia y pega del comercio al menudeo más precario, tacaño, maltrecho y completamente ciego frente a la realidad o cualquier otra cosa que no sea el plástico, la repetición y los colorinches.
@SaninPazC Esta belleza, digna de una trampa medieval, es lo que queda en un andén cuando quitan (cortan) una señal de tránsito obsoleta (la foto no muestra el filo, desgraciadamente)
Casi a diario he escrito aquí sobre el deterioro atroz del espacio público de Bogotá.
No creo que la alcaldesa se haya ni pillado que es responsable ante los ciudadanos.
Gobernar no es solo hacer gestos autárquicos, sensibleros o bravucones, @ClaudiaLopez
@ClaudiaLopez No, pues, 90! qué obra pública de envergadura.
Restaure los andenes. No se puede caminar por Bogotá, y eso es lo mínimo que debe tener el espacio público para ser vivible. ¿Por qué no puede entender? ¿Lo importante es expulsar a la gente del espacio público y no cuidarlo?
Cada libro en una urna de cristal con su bolso artesanal regional correspondiente.
Y hay quien todavía no ha entendido qué tiene que ver la política de la identidad (regional, en este caso) con el mandato tácito de que los tercermunistas nos excluyamos del pensamiento literario.
Lo difícil de perdonar es que para perdonar a otro hay que amarlo. Pero, si uno ve la cosa con honestidad, eso es lo fácil de perdonar. Porque no hay nada más natural y espontáneo que amar a cualquiera. De verdad.
Así son los cruces de las calles en Bogotá, una ciudad rota, peligrosa, llena de obstáculos y hostil en cada esquina.
Mientras tanto, hay que decir que es fascinante la alternancia entre manipulación sentimental y despotismo patriarcal de la alcaldesa, cada día.
Por ejemplo en Medellín los taxis no hacen vomitar como en Bogotá. No son tan rematadamente puercos y no tienen la suspensión llevada del carajo.
Ay, volver a la absoluta dejadez del páramo este.