El desamor después de los 30 pesa distinto.
Ya no pierdes solo a una persona. Pierdes rutinas, planes, lugares, versiones de ti y ese futuro que, sin darte cuenta, habías empezado a imaginar como una certeza.
Y quizá eso es lo que más cuesta: no extrañar lo que fue, sino aprender a soltar lo que pensabas que iba a ser.
🇨🇴 Colombia es un país sísmicamente activo y, en promedio, registramos alrededor de 2.500 sismos al mes. Estos eventos los monitoreamos las 24 horas del día, los 7 días de la semana a través de nuestra Red Sismológica Nacional. Si te gustó este hilo, ¡compártelo!
El contacto cero no es para ver si la otra persona reacciona o te extraña; es el espacio obligatorio que necesita tu cerebro para desintoxicarte de la obsesión.
A mí me encanta invitar. Ojalá tuviera más plata para poder pagar siempre y decir: "Pidan lo que quieran". Me hace feliz compartir la mesa con la gente que quiero.
"PARA MI VIEJA, QUE EL DÍA QUE ME FUI A RACING JAMÁS DEJÓ DE TENDER MI CAMA Y ESO PARA MÍ VALE MÁS QUE UN GOL"
LAUTARO MARTÍNEZ, HASTA LAS LÁGRIMAS
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Buenos días como van? Por favor Alguien tiene el dato para ayudarme a conseguir un mensaje de feliz cumpleaños de Andres Llinas? Y cuanto me cobra? Gracias
La política como búsqueda de la Vida Buena o como espectáculo.
Comparto un texto del docente de la Universidad Externado de Colombia, Alberto Castrillón Mora, que arriesga una hipótesis sobre el carácter del adversario que estamos enfrentando.
Lo sugiero también para compartir con personas reflexivas acostumbradas a leer.
Y creo que nos da elementos teóricos, que se pueden traducir, para el debate público. Este es el texto:
*COLOMBIA YA RECIBIÓ LA FRANQUICIA*
Alberto Castrillón Mora - U Externado de Colombia
En su libro Epidemia ultra, el analista político Franco Delle Donne sitúa el origen del fenómeno en una fecha precisa: 21 de abril de 2002. Ese día, JeanMarie Le Pen pasó a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas. No ganó. Pero el virus había empezado a caminar en serio. Lo que entonces pareció una anomalía resultó ser el comienzo de una epidemia que hoy tiene nombre en cada país: Orbán en Hungría, Bolsonaro en Brasil, Meloni en Italia, Milei en Argentina, Bukele en El Salvador, Trump en Estados Unidos. Y desde el pasado domingo, De la Espriella en Colombia.
Colombia no era inmune. Simplemente todavía no había recibido la franquicia. Ahora la recibió.
Porque De la Espriella no es un fenómeno local ni espontáneo. Es un producto con manual de instrucciones: se reunió con Santiago Abascal, líder de Vox, en Madrid; se adhirió al Foro de Madrid —la red que agrupa a Milei, Kast, Meloni y Le Pen—; convocó en el Movistar Arena a figuras de la internacional ultraconservadora. Hay marca, hay doctrina, hay red de distribución. Lo que parece rebeldía es, en realidad, una franquicia global que vende la misma ilusión con distintos acentos nacionales.
Esto no es una opinión política. Es un objeto de estudio que ha ocupado durante años a algunos de los intelectuales más rigurosos y menos sospechosos de radicalismo del mundo académico occidental. Martha Nussbaum, en La monarquía del miedo, analiza cómo el miedo y la ira — emociones primitivas, fácilmente manipulables— se han convertido en el combustible de estos movimientos. Francis Fukuyama, quien en 1989 celebró el triunfo de la democracia liberal, lleva casi dos décadas documentando su deterioro: el retorno del clientelismo, la captura del Estado por élites económicas, la decadencia institucional. Michael Sandel, en El descontento democrático, muestra cómo el vaciamiento moral de la política —reducida a gestión tecnocrática— creó el vacío que el populismo autoritario vino a llenar. Mark Lilla diagnostica que cuando la izquierda abandonó a la clase trabajadora y se convirtió en el partido de las élites educadas, cedió el terreno de la rebeldía a la derecha. El resultado es la gran paradoja de nuestro tiempo: los más pobres votan por los más ricos porque los más ricos hablan el lenguaje de la rebelión. De la Espriella, con sus mocasines Louis Vuitton y su avión privado, se presenta como el candidato de “los nunca”. El espectáculo reemplaza a la política. La emoción desplaza al argumento.
Anne Applebaum, conservadora de trayectoria impecable y Premio Pulitzer, llega a conclusiones igualmente inquietantes desde una orilla ideológica distinta. En Autocracia S.A. argumenta que los regímenes autoritarios contemporáneos no son movimientos ideológicos en el sentido clásico: son redes transnacionales de interés que comparten tecnologías de control, flujos de dinero y narrativas de legitimación mutua. No es una Internacional del fascismo: es una empresa global. La reunión de De la Espriella con Abascal en Madrid, su adhesión al Foro de Madrid, la presencia de Agustín Laje en el Movistar Arena no son gestos simbólicos: son la incorporación formal a esa red. Colombia no eligió un candidato. Suscribió un contrato.
Timothy Snyder, historiador del totalitarismo europeo y autor de Sobre la tiranía, ofrece las herramientas conceptuales más precisas para entender el momento. Snyder advierte sobre lo que llama la obediencia anticipada: la tendencia de
Bouaddi jugó hoy ante Brasil como si fuera un día más en la oficina. Personalidad y criterio en el mediocampo para quitar y para activar la respuesta rápida de su equipo..
Tiene 18 años y era su debut mundialista.
Apenas hace un mes se confirmó que no jugaría por Francia (donde nació) y que representaría a Marruecos.
A Álvaro Uribe le mataron al papá y su hermano fundó un grupo paramilitar, a Iván Cepeda le mataron a su padre y, pudiendo irse al monte a vengarlo, lleva toda su vida buscando la paz. La polarización es un invento del periodismo, NUNCA hemos sido dos extremos.
Vamos hacia el 3% de crecimiento económico en Mayo.
Economía colombiana en pleno despegue gracias a aumentar como ningún gobierno anterior los ingresos reales de las familias colombianas.
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