Acabamos de ver un partido de Copa Libertadores explícito en un mundial. Emocionado, extasiado, hasta las lágrimas. Hoy no se duerme. La utopía? Cazada.
Y ahí va la selección mexicana como líder de grupo, invicta, con cero goles en contra y jugando con nivel de viernes botanero directa a los dieciseisavos de final de la Copa Mundial.
Se viene la primera.