Y mucha gente de Jalisco se atrevía a decir que en Culiacán la guerra que pasábamos la teníamos merecida y sabe que, ahora se les volteó la tortilla y están pasando lo que pasamos nosotros
Benito Martínez Ocasio nos dio un show que honró a toda Latinoamérica con referencias que solo nosotros entendemos. El niño durmiendo en las sillas juntadas, los puestos de comida, las fiestas, la familia, lo vibrante que es nuestra cultura desde sus colores hasta los sonidos.
La mejor protesta siempre será mostrar nuestra alegría, nuestra cultura, porque ser capaces de sentir felicidad frente a la agresión es un acto de protesta por si mismo. De aquí nadie nos saca, de aquí no nos movemos, esta es nuestra casa. Donde nacieron nuestros abuelos. Gracias Bad Bunny ❤️
La gran enseñanza de Benito Juárez en estos momentos debe guiar también a Estados Unidos: entre los individuos como entre las Naciones el respeto al derecho ajeno es la paz.
Despoja tu carro, quien te secuestra por estar en el lugar equivocado. En Culiacán, la vida es tan frágil que sales a la calle con miedo, en el día o en la noche, Culiacán es el infierno en la tierra.
La ineptitud de las autoridades que llevan casi 1 AÑO con un estado en guerra.
En Culiacán, la vida no es propia, no es de quien la vive, no es de quien trabaja día a día, no es de quien se gana su dinero honradamente, no es de quien estudia. En Culiacán, si vives o no, lo decide una persona con un rifle, con una pistola, quien te confundió, quien te…
Es para que hoy, todo Culiacán despierte en tristeza. Es para que hoy, @rochamoya_ tuviera la dignidad de la renuncia.
Pero no va a pasar. A casi un año de masacres, desaparecidos, muertos y familias destrozadas, el luto ya no duele. Duele la indiferencia y la incapacidad de indignación.
A mí me duele ver a mi ciudad convertida en una tragedia.
Y reniego. La impotencia, la frustración, frente a la carcajada de los asesinos y de la autoridad que miente. Y duele. No hay tiempos mejores. No hay esperanza.
Solo hay, dolor. Ni hay un Culiacán valiente, no hay nada de esperanza.
Solo un dolor ciego, mudo y sin nada de sentido.