Voy a ser polémico, pero el futbolero de LEY estoy casi seguro que ni gritó el gol de Montiel. Simplemente se derrumbó, lloró y se abrazó con quién tuviera al lado.
Hoy en el gimnasio pasaron toda la discografía de Marama. Entrené más los músculos de la cara evitando llorar que los de la burra haciendo estocada búlgara
Aunque no nos demos cuenta, siempre hay desorden. Y hay que detenerse para ordenar. Sino cosas que pueden cerrar perfectamente quedan abiertas, perdiendo sentido, o rompiéndose.
Hay que detenerse para ordenar.
Cuando estoy solo y alborotado ordenar cosas me distrae. Suelo arrancar por la pieza pero hoy fue imposible, así que cambié la localía y fui al living. Inicialmente todo se encontraba como siempre, ordenado.
Después de tomarse el tiempo y el trabajo de ordenar, el caos y el desorden disminuyen. Hay cosas que pueden utilizarse mejor, y otras cobran sentido. Después de tomarse el tiempo y el trabajo de ordenar, todo tiende a cerrar mejor.