Esta mañana realizamos una nueva sesión de Consejo Superior en la UNLZ.
Después de tanta lucha, el sistema universitario está ganando pequeñas batallas. No sólo la sociedad acompañó el reclamo del sistema universitario cada vez que salimos a la calle, sino que las distintas instancias judiciales nos dan la razón: La Ley debe cumplirse.
La lucha sigue, porque si bien entendimos que era necesario conseguir una mejora salarial y en el monto de las becas, nosotros queremos recuperar lo que se ha perdido en los últimos años.
Agradezco el trabajo de los decanos, las autoridades, los docentes y nodocentes porque en tiempos tan complejos, la Universidad sigue de pie cumpliendo con su propósito de formar a los estudiantes, investigar y tender puentes con toda la comunidad para construir una sociedad más justa.
Y agradezco a la militancia estudiantil que se organizó para defender la educación pública como herramienta de progreso, y que en este tiempo difícil para las familias y los jóvenes, contiene, motiva y sigue construyendo futuro.
“Ustedes no son justicialistas”
“Ustedes no son Peronistas”
La comunidad organizada de la que hablaba Perón y la casa común que plantea Francisco no son conceptos vacíos ni frases para un acto. Son una manera de entender la sociedad. Y también una manera de entender el sindicalismo.
Porque un sindicato no puede ser solamente una estructura administrativa, una oficina cerrada o un sello para unos pocos. Un sindicato tiene que ser comunidad. Tiene que ser representación real. Tiene que ser solidaridad organizada.
Si en una comunidad algunos pocos viven bien mientras la mayoría queda afuera, entonces no hay justicia social.
Y si en un sindicato unos pocos deciden todo mientras miles de trabajadores no participan, no eligen, no son escuchados o ni siquiera son afiliados, entonces tampoco hay comunidad organizada.
El peronismo nos enseñó otra cosa.
Nos enseñó que nadie se realiza en una comunidad que no se realiza.
Nos enseñó que la felicidad del pueblo y la grandeza de la Nación van de la mano.
Nos enseñó que el trabajo no es una mercancía y que los sindicatos nacieron para defender al conjunto de los trabajadores, no para administrar privilegios.
Por eso creemos en un Sindicato de Empleados de Comercio abierto, presente y protagonista.
Un sindicato donde la afiliación no sea un obstáculo burocrático sino una herramienta de integración.
Donde haya representación en cada empresa.
Donde los trabajadores puedan elegir delegados.
Donde la obra social funcione.
Donde la organización gremial vuelva a abrazar a los que hoy sienten que están solos frente al ajuste, los despidos y la flexibilización laboral.
Queremos un sindicato alegre.
Pero no alegre por comodidad o silencio.
Alegre porque pelea.
Alegre porque representa.
Alegre porque construye comunidad entre trabajadores que todos los días sostienen el comercio, el consumo y la economía de nuestro país.
No creemos en dirigentes que la pasan bien mientras los trabajadores pierden salario, derechos o estabilidad.
No creemos en sindicatos cerrados sobre sí mismos.
Creemos en sindicatos con calle, con debate, con participación y con coraje para enfrentar a los poderes económicos cuando quieren que los trabajadores sean la variable de ajuste.
La comunidad organizada llevada al sindicalismo significa exactamente eso:
que nadie quede afuera.
Que nadie tenga miedo.
Que nadie se salve solo.
Porque cuando un trabajador pelea solo, pierde.
Pero cuando los trabajadores se organizan, nace la fuerza colectiva capaz de transformar la realidad.
Y esa sigue siendo nuestra tarea.
Construir un sindicato para todos y todas.
Con igualdad.
Con solidaridad.
Con alegría.
Con lucha.
Y con la dignidad de representar verdaderamente a nuestro pueblo trabajador.
El Congreso la aprobó, la Justicia ordenó su ejecución y el Gobierno Nacional no la está cumpliendo.
Sin presupuesto, la universidad se vacía. Sin salarios, se pierde a quienes enseñan e investigan.
Sin financiamiento, no hay educación pública.
12 DE MAYO 17 H PLAZA DE MAYO.
En el Día del Trabajador, reconocemos a quienes hacen posible la educación pública en cada aula y en cada espacio en que siguen construyendo futuro.
En tiempos complejos, el trabajo es compromiso con el otro, construcción colectiva y una forma de transformar la realidad.
“Delincuente malparido”
Cuando un presidente usa esa expresión contra un periodista, no es una polémica: es un problema institucional serio.
La Constitución no confiere derecho a ofender sino que instituye la responsabilidad ulterior.
En democracia, la lengua del poder importa
La Suprema Corte de Justicia de Buenos Aires resolvió recursos de Rappi Argentina y Repartos Ya contra multas impuestas por el Ministerio de Trabajo provincial, y avaló la posición de que los repartidores son trabajadores en relación de dependencia. https://t.co/k3eOTO0cBt
Dios no bendice ningún conflicto. Quien es discípulo de Cristo, príncipe de la paz, nunca se pone del lado de quienes ayer empuñaban la espada y hoy lanzan bombas. No serán las acciones militares las que creen espacios de libertad o tiempos de #paz, sino solo la promoción paciente de la convivencia y del diálogo entre los pueblos.
Ante la posibilidad de una tragedia de enormes proporciones, hago un llamamiento encarecido a las partes implicadas para que asuman la responsabilidad moral de detener la espiral de violencia antes de que se convierta en un abismo irreparable. Que la diplomacia recupere su papel y se promueva el bien de los pueblos, que anhelan una convivencia pacífica, basada en la justicia.
😇FRANCISCO ES EL FARO DE NUESTRA ÉPOCA
"Si tenés que trabajar 11 horas para cobrar 600 euros al mes y sabes que eso no te alcanza y encima tu empleador te dice que te conformes o que hay una fila enorme atrás esperando, eso es una esclavitud moderna"
Sigo con gran preocupación la evolución de la situación en Venezuela. El bien del querido pueblo venezolano debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración y llevar a superar la violencia y emprender caminos de justicia y paz, garantizando la soberanía del país. #OremosJuntos, confiando nuestra oración a la intercesión de Nuestra Señora de Coromoto y de los santos José Gregorio Hernández y sor Carmen Rendiles.
Es hermoso pensar el año que comienza como un camino abierto, por descubrir, en el que aventurarnos, por gracia, libres y portadores de libertad, perdonados y dispensadores de perdón, confiados en la cercanía y en la bondad del Señor que siempre nos acompaña.
Presidente @JMilei:
Lo que quiebra las empresas no son los derechos de los trabajadores sino las pésimas políticas de su gobierno.
No me crea a mí si no le gusta mi apellido. Vea los datos.
Durante el gobierno de Néstor y Cristina teníamos doble indemnización, indemnizaciones adicionales a favor del trabajador por incumplimiento de la registración del contrato, recuperación de derechos laborales quitados durante el menemismo y el gobierno de De La Rúa, como fue el caso de la Ley Banelco, los salarios en dólares más altos de Latinoamérica y SE CREARON 4 MILLONES DE PUESTOS DE TRABAJO.
En lo que va de este gobierno se eliminaron derechos laborales con la reforma de la Ley Bases y sin embargo no solo no creció el empleo sino que SE PERDIERON 230 MIL EMPLEOS REGISTRADOS y hay 13 MIL EMPLEADORES MENOS REGISTRADOS EN ARCA (AFIP), todo un récord. Ningún gobierno destruyó tantas empresas y empleos en tan poco tiempo.
Con la reforma que quieren implementar no ganan todos: pierden los trabajadores para bajarle el costo laboral a las empresas, que también están perdiendo plata por culpa de sus políticas.
Las empresas necesitan mercado interno, que vuelva el consumo, que no se abran indiscriminadamente las importaciones, que vuelva el crédito para volver a crecer y tener ganancias.
Presidente, el problema no son los derechos de los trabajadores, el problema es su plan económico.
PD: Héctor Recalde dedicó su vida a defender a los trabajadores. Que Macri y Milei coincidan en atacarlo solo confirma que hizo las cosas bien. Yo sí estoy orgulloso del padre que me tocó.
El Club Atlético Boca Juniors comunica con profunda tristeza el fallecimiento de Miguel Ángel Russo.
Miguel deja una huella imborrable en nuestra institución y será siempre un ejemplo de alegría, calidez y esfuerzo.
Acompañamos a su familia y a sus seres queridos en este momento de dolor.
¡Hasta siempre, querido Miguel!