cuando llegas al final del camino con un amigo que es más que un hermano y poco menos que una esposa emborracharse juntos es la única manera de decir adiós
sentí su amor como un dolor sordo que me traspasaba la piel, se hundía hasta la médula de los huesos y me encogía el corazón…fue entonces cuando supe lo mucho que duele amar a alguien